Este belén se ha convertido en uno de los grandes reclamos de la Navidad toledana. Instalado en el recibidor del Edificio de Grupos. Más que un nacimiento, es un homenaje a la propia ciudad. Su montaje recrea cómo era el antiguo barrio de San Cipriano hace más de dos siglos, el mismo lugar donde hoy se asienta el Convento de San Gil, sede parlamentaria. Escenas costumbristas, rincones desaparecidos y la recuperación de la Ermita del Calvario componen un viaje al Toledo antiguo.
Su historia añade un valor emocional: el belén fue creado por el artesano toledano José García Sánchez-Beato, por encargo del expresidente Jesús Fernández Vaquero. Ambos fallecieron antes de verlo concluido, y fue gracias al trabajo del AMPA del colegio Alfonso VI cuando, en 2021, pudo inaugurarse completo. Desde entonces, es uno de los belenes más visitados y fotografiados de la ciudad, una pieza que une memoria, artesanía y homenaje.