Fiestas de las Paces de Villarta de San Juan, Ciudad Real

Fiestas de las Paces de Villarta de San Juan, Ciudad RealCultura de Castilla-La Mancha

La explosión que paraliza La Mancha: Villarta de San Juan prepara Las Paces con miles de cohetes

Del 23 al 26 de enero, el municipio vivirá una de sus fiestas más singulares, con hasta 7.000 docenas de cohetes, 30 peñas y un dispositivo de seguridad reforzado

La cuenta atrás ya ha comenzado en Villarta de San Juan, donde cada mes de enero el cielo se convierte en lenguaje, promesa y agradecimiento. Del 23 al 26 de enero, el municipio volverá a vivir Las Paces, una de las celebraciones más singulares de Castilla-La Mancha, con la previsión de lanzar entre 5.000 y 7.000 docenas de cohetes en apenas cuatro días. Un estruendo que no es ruido, sino tradición viva.

El lanzamiento de cohetes no es un gesto festivo al uso. Es la forma ancestral que tienen los fieles de agradecer las gracias concedidas por la Virgen de la Paz Hermosa, patrona del municipio. Un rito que se ha mantenido intacto durante más de cinco siglos de historia y que hoy sigue marcando el pulso emocional de Villarta de San Juan. Durante la procesión del 24 de enero, pueden llegar a lanzarse más de veinte mil cohetes, convertidos en plegaria colectiva que estalla en el aire.

La noche del fuego que anuncia la fiesta

Las Paces comienzan a sentirse la noche del día 23, cuando la plaza del pueblo se ilumina con una monumental hoguera nocturna. El fuego actúa como prólogo simbólico de lo que vendrá después: días de pólvora, devoción y comunidad. Es ese instante en el que el pueblo se reúne, mira al cielo y entiende que la fiesta ya está en marcha.

El día grande y la procesión entre dos iglesias

El momento central llega el 24 de enero, cuando la imagen de la Virgen de la Paz recorre el camino entre la iglesia «nueva» o de San Juan y la iglesia «vieja». La escoltan una veintena de peñas, protagonistas absolutas de la fiesta, que este año suman 30 agrupaciones y 524 socios, además de 363 lanzadores acreditados. Son ellos quienes convierten la procesión en un espectáculo único, donde tradición, fe y pólvora avanzan al mismo ritmo.

El mirador del Cigüela, epicentro del estruendo

El punto culminante del recorrido se vive en el mirador del río Cigüela, donde se concentra uno de los momentos más impactantes de Las Paces. Allí tiene lugar la conocida «operación 2.000», en la que se queman 2.000 docenas de cohetes en menos de dos minutos. Un instante breve e inolvidable que resume siglos de historia en una explosión colectiva y que se ha convertido en una de las señas de identidad de la fiesta.

La magnitud del evento ha llevado a la celebración de la Junta Local de Seguridad para coordinar un dispositivo especial que garantice el normal desarrollo de los actos. Guardia Civil, Policía Local y Protección Civil trabajarán de forma conjunta, con un refuerzo sanitario que incluirá dos ambulancias, para atender cualquier eventualidad. El objetivo es claro: que la tradición se viva con intensidad, pero también con seguridad y tranquilidad.

Un Bien de Interés Cultural que late cada enero

Las Paces están declaradas Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial, un reconocimiento que subraya su valor patrimonial, simbólico y social. No es solo una fiesta: es memoria colectiva, identidad compartida y un ritual que se transmite de generación en generación. Cada cohete que estalla en Villarta de San Juan no mira al pasado, sino que confirma que la tradición sigue viva.

Porque en este rincón de La Mancha, enero no se mide en días, sino en estruendos. Y cuando llega Las Paces, el cielo vuelve a hablar el idioma de todo un pueblo.

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