El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-PageEuropa Press

Page pone palabras a lo que España siente: un país que solo se reconoce en los momentos decisivos

El presidente regional afirma que a España le cuesta presumir de sí misma, pero que el orgullo colectivo aflora en las tragedias y en los grandes éxitos

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reflexionado en Fitur sobre la relación de España con su propia identidad y ha defendido que el país muestra un fuerte sentimiento de unidad en los momentos decisivos, tanto en las tragedias como en los grandes éxitos colectivos.

Page ha afirmado que España es un país «pudoroso», poco dado a presumir de sí mismo, y ha señalado que a muchos ciudadanos les cuesta reconocerse públicamente como patriotas. Una actitud que, a su juicio, contrasta con la visión de quienes llegan desde fuera, incluso para invertir o desarrollar proyectos empresariales.

El presidente ha explicado que este pudor identitario no impide que aflore un «patriotismo emocional evidente» cuando el país atraviesa situaciones límite. Ha puesto como ejemplo las tragedias recientes o los grandes logros deportivos, momentos en los que, ha señalado, «nos unimos como sociedad».

En ese contexto, ha lamentado que el uso político de los símbolos y el ruido institucional hayan contribuido a que parte de la población evite expresar ese sentimiento en público. Sin embargo, ha defendido que la reacción colectiva ante los dramas demuestra que existe una identidad compartida sólida.

Page ha relacionado esta reflexión con el turismo, al que ha definido como un escaparate de alegría, ocio y convivencia. Ha señalado que España es una gran potencia turística mundial y que su capacidad de atracción está directamente vinculada a esa forma de ser abierta, emocional y acogedora que, según ha afirmado, se manifiesta con más claridad en los momentos clave.