Eugenio Merino y Oxfam Intermón con Elon Musk neofeudalOxfam Intermón

El día en que Elon Musk sustituyó a Carlos V: la imagen que denuncia el nuevo feudalismo

Una intervención artística denuncia la concentración extrema de poder y riqueza

La historia se repite, aunque cambien los nombres y las coronas. Donde antes hubo imperios y monarcas absolutos, hoy emergen fortunas colosales y un poder que ya no se ejerce con ejércitos, sino con dinero, tecnología y control de los datos. Esa es la imagen que Oxfam Intermón y el artista Eugenio Merino han querido colocar, literalmente, frente a los ojos del mundo: el rostro hiperrealista de Elon Musk superpuesto al de Carlos V.

La intervención artística, realizada sobre la estatua del emperador, coincide con la celebración del Foro Económico Mundial de Davos 2026 y convierte el monumento en una poderosa metáfora del llamado neofeudalismo, un sistema en el que una élite ultrarrica concentra un poder económico y político sin precedentes.

El gesto no es casual. Musk, actualmente la persona más rica del planeta según Forbes, simboliza una nueva forma de dominio que ya no necesita tronos ni linajes, pero sí una acumulación extrema de recursos capaz de influir en gobiernos, leyes y democracias.

Acción Elon MuskOxfam Intermón

La acción llega en un momento clave. Según el último informe de Oxfam Intermón, la riqueza combinada de los milmillonarios alcanzó en 2025 los 18,3 billones de dólares, creciendo tres veces más rápido que la media de los últimos cinco años. Ese mismo año, el número de milmillonarios superó por primera vez los 3.000 en todo el mundo y Elon Musk rebasó la cifra simbólica de los 500.000 millones de dólares.

Frente a ese dato, el contraste es brutal: la mitad de la población mundial vive con menos de 8,3 dólares al día, mientras un 28% sufre inseguridad alimentaria. Dos realidades que avanzan en direcciones opuestas y que, según la organización, suponen una amenaza directa para la estabilidad democrática.

Un diálogo entre imperios pasados y poderes presentes

La intervención sobre la estatua de Carlos V propone un diálogo incómodo entre el poder absoluto del pasado y su versión contemporánea. Donde antes mandaban los imperios sostenidos por la fuerza militar y las dinastías, hoy lo hacen grandes fortunas individuales y corporaciones que controlan recursos estratégicos, plataformas digitales, medios de comunicación y, cada vez más, la agenda política.

Acción Elon MuskOxfam Intermón

El monumento, convertido en símbolo, señala una continuidad histórica: cambian las formas, pero no la lógica de la concentración extrema del poder.

Cuando la riqueza se convierte en poder político

«El dinero ya no es solo dinero: es poder político real», advierte Franc Cortada, director de Oxfam Intermón. «La extrema concentración de riqueza se traduce en influencia directa sobre gobiernos, leyes y decisiones públicas. Mientras unos pocos acumulan fortunas sin precedentes, la mayoría ve erosionados sus derechos, su poder adquisitivo y su capacidad de decidir sobre su futuro».

El informe Contra el imperio de los más ricos alerta de que los milmillonarios tienen 4.000 veces más probabilidades de ocupar cargos políticos que una persona corriente y de que los países con mayores niveles de desigualdad presentan hasta siete veces más riesgo de retrocesos democráticos.

No se trata solo de desigualdad económica, subraya la organización, sino de una deriva que alimenta la polarización, la desafección ciudadana y la fragilidad institucional.

El arte como herramienta de denuncia

Para Eugenio Merino, la obra busca incomodar y revelar. «Los monumentos no son neutros: son sistemas simbólicos que legitiman el poder», explica el artista. «Como señalan pensadores como Yannis Varoufakis o Cédric Durand, el capitalismo ha mutado hacia una forma de tecnofeudalismo, donde nuevos ‘señores’ dominan territorios digitales y gobiernan desde el mercado, la tecnología y los datos».

Acción Elon MuskOxfam Intermón

La máscara de Musk sobre el rostro del emperador obliga a formular una pregunta incómoda: ¿Quién gobierna realmente nuestras democracias?

España: más riqueza arriba, menos oxígeno abajo

El mensaje también interpela directamente a España. En 2025, la riqueza de los 33 milmillonarios españoles alcanzó un máximo histórico y creció cuatro veces más rápido que la media de los últimos cinco años, mientras los salarios volvieron a perder poder adquisitivo. En conjunto, esos 33 grandes patrimonios acumulan más riqueza que el 39% de la población española.

«La gente no llega a fin de mes, pero al gran capital nunca le ha ido tan bien», resume Cortada. «Esta contradicción es el caldo de cultivo perfecto para la desafección democrática y los discursos autoritarios. Por eso es urgente poner límites al poder de los superricos».

La imagen de Carlos V con el rostro de Elon Musk no pretende ser una provocación pasajera. Es un espejo incómodo de nuestro tiempo: un recordatorio de que, aunque el feudalismo parezca cosa del pasado, sus sombras siguen proyectándose sobre el presente.