Fuerte de San FranciscoAsociación de Amigos de los Castillos

El Fuerte de San Francisco acumula acciones legales, pero no se rehabilita: Guadalajara es «el patito feo»

Un auto judicial obliga a la Junta a rehabilitar el espacio y Alfonso Esteban, concejal de Urbanismo, eleva el tono exponiendo que «son unos caraduras, no tienen vergüenza y deberían pedir perdón a Guadalajara»

En toda ciudad hay espacios ineludibles, que forman parte del patrimonio urbanístico y que a través de la historia han variado su actividad. Diseñados y construidos con un fin hace siglos, ahora sobreviven dedicados a funciones alejadas de la genuina intención de su proyecto. En Guadalajara, el Fuerte de San Francisco vio la luz como casa templaria gracias a la motivación de la reina Berenguela de Castilla.

El lugar parecía destinado a cambiar de rumbo y en el siglo XV pasaría a la Orden Franciscana, después de que previamente, concretamente en 1314, el papa Clemente V acabó con la Orden Templaria. Años más tarde la familia Mendoza se haría cargo de su gestión, con su restauración tras un incendio y la llegada del claustro, así como diversas piezas de arte.

Obras, modificaciones y restauraciones marcaron el curso de su existencia, confiriéndole una importancia ineludible dentro de la vida de Guadalajara en la época. En la primera década del siglo XIX, el convento también sufrió los horrores de la invasión napoleónica. Saqueos y profanación de tumbas marcaron al espacio usado por los invasores como fuerte militar. Desde tal efeméride, el monasterio pasó a Fuerte de San Francisco y su actividad ligada al Ministerio de Defensa hasta el año 2000.

Con el comienzo del nuevo milenio la potestad del recinto recayó en el Ayuntamiento, que sigue a la espera de un nuevo rumbo para el espacio que desde 2004, obliga a la Junta a su rehabilitación por convenio. Han pasado veintiséis años y el Fuerte de San Francisco acumula polvo, vacío, proyectos fallidos, grietas y un evidente abandono que le está condenando a morir lentamente.

Hartos de inacción

El concejal de Urbanismo de Guadalajara, Alfonso EstebanEUROPA PRESS

Durante más de dos décadas se busca ocupación para el Fuerte de Guadalajara, pero el debate ha cambiado de rumbo. Ayuntamiento y Junta se reprochan mutuamente el problema y mientras tanto, el lugar sigue vacío de intenciones. El convenio obliga a la Junta a actuar, si lo hace, llegará muy tarde teniendo en cuenta la fecha de firma del acuerdo. A su vez, alegan que en los últimos años son hasta dos proyectos, a saber, Ciudad del Cine y Campus Integrado de Formación Profesional, los que el Ayuntamiento de Guadalajara ha rechazado.

La defensa de la Junta la ha emitido recientemente la delegada de la Junta, Rosa María García que condenaba la «actitud de confrontación continua quien pierde no es la Junta, sino Guadalajara y sus vecinos y vecinas, que ven cómo se dejan pasar grandes oportunidades». Estas declaraciones no han gustado a Alfonso Esteban, segundo teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, que ha catalogado las palabras de la delegada como «dos grandes mentiras», en referencia al rechazo de los dos proyectos mencionados.

«Jamás este Ayuntamiento renunció a la Ciudad del Cine. Lo que hubo fue un chantaje en toda regla: o en el Fuerte de San Francisco o en ningún sitio, y se la llevaron a Toledo», ha denunciado, añadiendo que el proyecto pretendía «evadir y ahorrarse 23 millones de euros» de inversión en la rehabilitación de las naves.

Sobre el Campus Integrado de Formación Profesional, Esteban ha asegurado que «nunca se presentó ningún proyecto formal» en el Ayuntamiento y ha calificado de «mentira» la excusa de la falta de planimetría. «La planimetría del Fuerte forma parte del Plan de Singular Interés redactado y aprobado por la propia Junta y está publicada en su web», ha señalado. Además, ha acusado al presidente regional, Emiliano García-Page, de llevarse el centro de FP a Azuqueca de Henares tras perder el PSOE el gobierno municipal. «Eso se llama ser unos sectarios», ha afirmado.

Guadalajara es el «patito feo»

Fuerte de San FranciscoASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE AMIGOS DE LOS CASTILLOS

La comparecencia del concejal de Urbanismo ha ido a más en cuanto al tono empleado contra la delegada de la Junta. Directamente les ha acusado de tratar a Guadalajara como «el patito feo». «Son unos caraduras, no tienen vergüenza y deberían pedir perdón a Guadalajara. Si tuvieran dignidad, el señor Page y el señor Rojo pedirían perdón y se marcharían a su casa», ha espetado.

Finalmente, ha reiterado que el Ayuntamiento no aceptará «convenios de distracción» que alteren los usos fijados judicialmente y ha recordado que, si la Junta quiere desarrollar otros proyectos como un campus de FP, «hay parcelas dotacionales de sobra en la ciudad». «De lo demás, encantados de hablar, pero ahora no hay que distraerse: la Junta tiene que rehabilitar el Fuerte en los términos y plazos que dice el auto del TSJCM», ha concluido.

Por ello, ha advertido de que actuará «a la mínima» que se produzca un incumplimiento, recurriendo a la vía que haya que emprender, sin descargar la penal. Esteban ha anunciado un seguimiento exhaustivo del cumplimiento del calendario judicial. «Vamos a pedir de inmediato que se nos notifique quién es el funcionario o la autoridad responsable de impulsar estos expedientes y, a la mínima que haya un incumplimiento, actuaremos. Y si tiene que ser por la vía penal, será la vía penal», ha advertido.

Ha subrayado que la rehabilitación del Fuerte «no es algo graciable» ni una cuestión de voluntad política, sino una obligación legal derivada del convenio firmado en 2004, cuando el Ayuntamiento renunció a los aprovechamientos urbanísticos que le correspondían a cambio de que la Junta rehabilitara todos los edificios del complejo de San Francisco. «No les vamos a dar las gracias por acatar una sentencia. La rehabilitación del Fuerte de San Francisco es una obligación que se ha incumplido de manera reiterada», ha afirmado.