Jabalíes
Los jabalíes arrasan el Campo de Montiel: agricultores de Ciudad Real denuncian pérdidas del 80%
Asaja alerta de daños generalizados en siembras y reclama medidas urgentes ante una situación «límite» en el campo
La Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (Asaja) de Ciudad Real ha denunciado este viernes los daños en siembras en la comarca de Campo de Montiel causados por jabalíes, afirmando que superan el 80% en numerosas explotaciones.
Una situación que han calificado como «límite» reclamando medidas de control efectivo de la población de fauna silvestre y cinegética.
Daños de jabalíes en un cultivo del Campo de Montiel
La organización agraria asegura que los ataques de estos animales se han intensificado de forma alarmante en los últimos meses, arrasando parcelas completas de cereal y otros cultivos de secano, justo después de que los agricultores hayan realizado una fuerte inversión económica en semillas, labores y tratamientos, en un contexto ya de por sí marcado por el incremento de los costes de producción.
Asaja Ciudad Real ha argumentado que los agricultores se encuentran en una situación de total indefensión, ya que, además de sufrir pérdidas económicas muy graves, deben seguir cumpliendo con los requisitos de la condicionalidad de la PAC, que ahora se ven seriamente comprometidos por daños que no dependen de su gestión ni de su voluntad.
«Se exige al agricultor mantener sus superficies productivas y cumplir con unas normas muy estrictas, mientras se permite que la fauna silvestre campe sin control por el territorio», lamentan desde la organización.
Asaja ha insistido en que el actual modelo de gestión de la fauna cinegética es claramente insuficiente y no responde a la realidad del campo.
Según la organización agraria, la sobrepoblación de jabalíes no solo pone en riesgo la viabilidad económica de muchas explotaciones, sino que también genera problemas de seguridad vial y desequilibrios medioambientales.
Por este motivo ha exigido a las administraciones competentes medidas urgentes y eficaces, que pasen por un mayor control poblacional, la agilización de autorizaciones excepcionales y una revisión de la normativa vigente, así como mecanismos reales de compensación para los agricultores afectados.