Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La ManchaEUROPA PRESS/REY SOTOLONGO

«Me dijo que me iba a matar»: la víctima de la agresión sexual en Alpera rompe su silencio en el juicio

La limpiadora relata ante la Audiencia de Albacete golpes, amenazas y una violación, mientras el acusado niega los hechos y habla de una relación consentida

La limpiadora que sufrió una presunta agresión sexual en 2021 en el municipio albaceteño de Alpera ha declarado este lunes en el juicio de la Audiencia Provincial de Albacete que el acusado la violó, la golpeó y llegó a amenazarla con tirarla por la ventana. «Me dijo que si avisaba a la Guardia Civil me iba a matar», ha explicado la víctima; mientras que el acusado ha negado los hechos, asegurando que fue un encuentro sexual «consentido» y sin violencia.

Según ha detallado la víctima, la mujer conocía de vista al encausado, vecino también del pueblo. Éste la llamó la mañana de los hechos porque quería contratar sus servicios para que limpiara su casa, y quedaron esa misma tarde en el domicilio del procesado.

Tras debatir el precio, la mujer dedicó una hora a limpiar el piso, durante la que estuvo hablando con él. «Tuvimos una charla sin profundidad, pero lo noté un poco raro y me sentí incómoda», ha testificado.

Tras terminar, el encausado le pagó 50 euros. «Le dije que era demasiado dinero, entonces empezó a arrojarme billetes y me propuso tener sexo, como si fuera una puta», ha declarado la víctima.

Cuando ella se negó, el acusado se puso agresivo, según ha detallado. «Me metió dos hostias en la cara y me dijo que me callase», ha relatado, «entonces hizo lo que quiso conmigo».

En su testimonio ha afirmado que la llevó por la fuerza al dormitorio entre tirones de pelo, donde la siguió golpeando, le quitó la ropa por la fuerza y, aunque se intentó resistir, la violó entre insultos y bocados.

«Al final intenté seguirle el juego porque pensaba que me iba a matar. Cuando terminó estaba más relajado y le dije que tenía que ir a por tabaco. Me escapé y no miré hacia atrás», ha concluido la mujer.

La víctima se dirigió hacia casa de una amiga, a quien le confesó lo ocurrido. Su amiga la convenció para ir a urgencias y denunciar a la Guardia Civil. «Llegó con el pelo revuelto, muy nerviosa, llorando. Me dijo que la habían violado y me enseñó arañazos que tenía bajo los pantalones», ha testificado la amiga en el juicio.

Los guardias civiles y forenses que llevaron a cabo la exploración por violación han afirmado que la víctima se encontraba en una condición psicológica alterada cuando la atendieron, si bien no encontraron lesiones físicas más allá de las dos marcas que tenía en el cuello.

Tras la presunta agresión, la víctima ha requerido atención psicológica hasta la actualidad. «A los tres días tuve que ir a urgencias porque me quería suicidar», ha narrado la víctima.

La psicóloga del Centro de la Mujer que la lleva tratando desde 2023, ha valorado que la mujer presenta «un trastorno de estrés postraumático complejo», agravado por el hecho de que el presunto agresor viva en la misma localidad y se haya saltado, según ha llegado a denunciar la víctima, la orden de alejamiento cautelar.

Declaración del acusado

El acusado ha declarado ante el tribunal que tuvieron una charla amigable, que la mujer no llegó a limpiar absolutamente nada y que le adelantó 50 euros para que viniera otro día, negando que le ofreciera sexo por dinero. «Fue consentido», ha asegurado, explicando que los chupetones que le dejó en el cuello a la víctima durante el acto «le gustaron».

La Fiscalía ha solicitado 10 años de prisión y una indemnización de 5.000 euros para la víctima, además de una multa de 6 euros al día durante tres meses por un delito de violación y un delito leve de lesiones.