Page en El Hormiguero
Page, contra su propio partido: «Los escándalos del PSOE son vomitivos para muchas mujeres»
El único barón socialista con mayoría absoluta critica los casos que golpean a su partido, defiende la honorabilidad de la Policía y marca distancia con la dirección nacional
En mitad del ruido político nacional, con Castilla-La Mancha lejos de los focos de la capital pero siempre presente en la conversación del poder, el presidente autonómico, Emiliano García-Page, ha vuelto a marcar perfil propio. Lo ha hehco en una entrevista en el programa Herrera en COPE, conducida por Jorge Bustos, donde ha pedido prudencia ante la denuncia por agresión sexual contra un ex alto mando policial y ha admitido que los últimos escándalos han generado «decepción» entre muchas mujeres que confiaban en el PSOE.
En su tono habitual —crítico con la dirección nacional pero medido en las formas— Page ha defendido la necesidad de no precipitar juicios sin información completa, al tiempo que ha lanzado una advertencia sobre el daño reputacional que pueden causar estos casos a instituciones y partidos.
Prudencia ante el caso policial: «Todos son iguales ante la ley»
Preguntado por la reacción del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tras conocerse la denuncia contra un exdirector adjunto operativo de la Policía Nacional, Page ha pedido cautela.
«Estamos muy alejados de tener toda la información», señalaba, insistiendo en que en asuntos de este tipo hay que actuar con prudencia porque se trata de delitos graves y de personas concretas.
El presidente castellanomanchego ha subrayado que, si se confirma cualquier delito, debe aplicarse la ley «con los mismos protocolos que a cualquier ciudadano». Pero ha querido también lanzar un mensaje de respaldo a la institución policial.
A su juicio, lo más preocupante sería que se generara la idea de que la Policía Nacional tolera comportamientos de este tipo. «Me parece un cuerpo ejemplar», ha afirmado, recordando su cercanía personal con agentes y familiares dentro del cuerpo.
En esa misma línea, ha dicho que le cuesta imaginar que el ministro Marlaska tuviera conocimiento previo de los hechos. Incluso ha mencionado su relación con el director general de la Policía, Francisco Pardo, a quien conoce de su etapa en Castilla-La Mancha, para sostener que confía en la cadena de mando.
«Muchas mujeres acumulan decepción»
La conversación derivaba hacia el impacto de varios casos recientes que han afectado a dirigentes socialistas. Page no ha evitado el asunto y ha reconocido el malestar existente.
«No tengo ninguna duda de que hay muchísimas mujeres que acumulan decepción», ha afirmado, señalando que los comportamientos presuntamente cometidos por algunos implicados le parecen «literalmente vomitivos».
El presidente ha insistido en que esos casos no representan a la mayoría de los militantes ni de la sociedad española, al mismo tiempo que admitía que generan frustración en quienes esperaban un listón moral más alto.
También ha defendido que el país ha avanzado culturalmente en materia de igualdad, aunque ha reconocido que siguen apareciendo conductas incompatibles con los valores que el PSOE ha defendido históricamente.
Perfil propio frente a la dirección nacional
La entrevista se produce en un momento en el que Page mantiene su posición crítica con el rumbo del Gobierno central presidido por Pedro Sánchez, especialmente por los pactos parlamentarios con fuerzas nacionalistas e independentistas.
El líder socialista castellanomanchego, el único presidente autonómico del PSOE con mayoría absoluta, ha construido en los últimos años una voz diferenciada dentro del partido. Desde Castilla-La Mancha, insiste en defender una visión del socialismo ligada a la igualdad entre territorios y a la estabilidad institucional.
Su intervención en COPE refuerza esa imagen: prudente en lo judicial, duro con los comportamientos reprobables y consciente del desgaste político que provocan.