Tren de las Gachas, Alcázar de San Juan, Ciudad RealPaula Pozo

Castilla-La Mancha defiende su futuro sobre raíles: movilización el 21 de marzo por el tren Mora-Alcázar

Vecinos de Campo de Criptana, Manzanares o Valdepeñas salen a la calle para reclamar una conexión ferroviaria que consideran vital para el futuro de la región

La llanura manchega, donde el horizonte parece no tener fin, vuelve a mirar hacia las vías del tren como quien mira su destino. La Plataforma en Defensa del Ferrocarril del Centro de La Mancha ha convocado una nueva movilización el próximo 21 de marzo en Alcázar de San Juan para protestar contra la decisión del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible de no retomar, por ahora, el proyecto ferroviario Mora-Alcázar.

La protesta partirá a las 11.00 horas desde la plaza de España y terminará frente al pabellón Vicente Paniagua, coincidiendo con el XV Concurso Regional de Vinos Tierra del Quijote. Un gesto simbólico: en una tierra donde el vino y el ferrocarril han tejido la historia económica de generaciones, la reivindicación se hace pública y colectiva.

El «no» que ha encendido la movilización

La convocatoria llega tras una carta remitida por una asesora del Ministerio en la que se señala que, «a priori», no está previsto retomar la conexión Mora-Alcázar dentro de la planificación ferroviaria vigente.

Para la plataforma, este mensaje supone un golpe directo a la cohesión territorial de Castilla-La Mancha. Consideran que el proyecto permitiría conectar Alcázar de San Juan a la red de altas prestaciones y recuperar la estación de Madridejos-Consuegra, reforzando una infraestructura histórica en el corazón de la región.

«Nos estamos jugando el futuro de Alcázar de San Juan, Campo de Criptana, Manzanares, Valdepeñas, Madridejos y Consuegra», ha advertido el portavoz de la plataforma, José Damián García-Moreno. «No sólo por lo que se puede ganar, sino por lo que se puede perder».

El pulso ferroviario frente al baipás por Montoro

La manifestación también se plantea como rechazo al llamado «baipás por Montoro», alternativa que, según la plataforma, restaría conexiones ferroviarias a varias ciudades castellanomanchegas.

Los portavoces sostienen que el tramo Mora-Alcázar reduciría tiempos de viaje entre La Mancha, Madrid y la provincia de Jaén, además de ser más sostenible desde el punto de vista social, económico y medioambiental.

Alertan, además, de que si se ejecuta el baipás, localidades como Manzanares o Valdepeñas podrían perder enlaces con Jaén y parte de sus servicios ferroviarios con Madrid, afectando también a comarcas del norte jienense próximas a estaciones como Vilches o Linares-Baeza.

Un tren para vertebrar Castilla-La Mancha

Para los miembros de la plataforma, el proyecto Mora-Alcázar no es sólo una línea ferroviaria. Es una apuesta por la vertebración territorial de Castilla-La Mancha, por frenar la despoblación y por mantener vivas comarcas que han crecido al ritmo del tren desde el siglo XIX.

Juan de Dios Sánchez-Mateos, integrante de la plataforma, ha insistido en que el tramo reforzaría la cohesión regional y ha confiado en que, con el apoyo de la Junta de Comunidades, el Ministerio retome compromisos adquiridos en las últimas décadas con Alcázar de San Juan, Jaén y Castilla-La Mancha.

La Mancha que no quiere quedarse atrás

En la estación de Alcázar de San Juan, donde durante décadas han confluido trenes hacia Madrid, Andalucía o Levante, el debate sobre el futuro ferroviario se ha convertido en una cuestión de identidad.

Porque en Castilla-La Mancha, el tren no es sólo un medio de transporte. Es la memoria de los pueblos, la promesa de oportunidades y el hilo que une ciudades dispersas en un mapa inmenso.

El 21 de marzo, la región volverá a salir a la calle para pedir que ese hilo no se rompa. Y que el futuro, como tantas veces en La Mancha, vuelva a llegar sobre raíles.