Sierra de AlbacetePedro Paterna

Siete cumbres de altura por la lucha contra el cáncer en Albacete: 'Una cima, mil esperanzas'

El Servicio de Apoyo Multidisciplinar al Paciente Oncológico y la Diputación de Albacete presentan el reto de ascenso a siete cumbres por encima de los 1.500 metros en Albacete junto a pacientes oncológicos para promover la importancia de la actividad física y la naturaleza en su recuperación

La Sierra de Albacete aguarda con sus secretos y encantos naturales a la venida de visitantes que no pueden evitar la tremenda sorpresa de un espacio, que sin apenas promoción, resultaría del gusto de cualquiera. Aunque algunos puedan pensar que Albacete es una planicie de extensión manchega, la orografía es bien distinta en la mayor parte de su territorio, que destaca por la presencia de cerros y montañas.

Gracias a una iniciativa digna de reconocimiento, siete cumbres por encima de los 1.500 metros protagonizarán una iniciativa en apoyo a la lucha por el cáncer en la provincia de Albacete. Bajo el lema «Una cima, mil esperanzas», el proyecto ‘7 Cumbres por el Cáncer’ propone la ascensión a siete montaña junto a pacientes oncológicos.

El programa tiene por objetivo principal visibilizar el proceso de recuperación de los pacientes, así como demostrar el papel del ejercicio físico y el acompañamiento en la mejora de su calidad de vida. Detrás del desarrollo de la actividad se encuentra el Servicio de Apoyo Multidisciplinar al Paciente Oncológico (SAMPO) y también el respaldo de la Diputación de Albacete.

Llegar a la cima de las siete cumbres supondrá convertirse en un símbolo de superación, resiliencia y compromiso social. El deporte fundamentará el reto, donde se pondrá en valor el papel de la actividad física en mitad de la naturaleza, como parte importante de la recuperación de los pacientes oncológicos.

Naturaleza, superación y compromiso

Presentación del proyecto '7 Cumbres por el Cáncer'DIPUTACIÓN

El diputado provincial del Área Social, José González, junto al presidente del Servicio de Apoyo Multidisciplinar al Paciente Oncológico (SAMPO), José Luis Sánchez, y a su tesorero, Francisco Sánchez, ha presentado este reto.

En línea con el compromiso que siempre ha mostrado con SAMPO, la Diputación de Albacete ha acogido esta cita en la que también ha participado Paloma, que ha sido usuaria de esta asociación, y en la que se ha detallado este proyecto que contempla el ascenso de un grupo de pacientes oncológicos a siete cumbres emblemáticas de la provincia a lo largo de 2026.

«En esta iniciativa pionera se dan la mano deporte, salud, naturaleza, superación y compromiso social», ha subrayado González, señalando lo novedoso de una actividad que ha calificado como «una declaración de intenciones» que convierte a los y las pacientes en protagonistas de su propio proceso de recuperación, tal y como ha informado la Diputación.

En esta línea, González ha subrayado el orgullo que supone para la institución albacetense ser compañera de viaje de una asociación como ésta, que ha implementado un modelo de intervención que integra oncología, fisioterapia deportiva y apoyo psicológico a través del ejercicio físico y la nutrición, y que se traduce en mejoras en su calidad de vida.

«Son un ejemplo del gran tejido asociativo sociosanitario que tenemos en la provincia, que trabaja desde la empatía y desde el acompañamiento. Y desde la Diputación estamos orgullosos de colaborar con ellos y agradecidos de la labor que llevan a cabo», ha afirmado, iniciando en el carácter voluntario de las personas que integran esta gran familia.

El reto

Monte de Aral (Albacete)Pedro Paterna

Las montañas seleccionadas son la Sierra de las Cabras y el Pico de la Atalaya en Nerpio, el Pico Mentiras en Yeste, el Pico Almenara desde Paterna del Madera, el Pico de La Sarga y el Padrón desde Villaverde del Guadalimar, el Pico Argel en el Calar del Río Mundo y el Pico Padrastro desde Bogarra.

Cada ascensión contará con la planificación y acompañamiento de SAMPO, un guía de montaña especializado y un equipo multidisciplinar encargado de velar por la seguridad y el bienestar de los participantes.

El presidente de SAMPO, José Luis Sánchez, ha agradecido «el apoyo de la Diputación desde el principio», y ha explicado que esta actividad va más allá de subir siete cumbres: «Queremos que sea un símbolo de superación, de esperanza y de resiliencia en todos aquellos pacientes que están superando un cáncer».

Además, ha explicado que desde la asociación tienen la convicción de que el ejercicio y la naturaleza «son una parte importante para la recuperación del paciente oncológico», reiterando que este reto los convierte en protagonistas de su recuperación, y ha avanzado que durante cada subida se tomarán recursos gráficos para la elaboración de un documental que haga las veces de testimonio de que sí es posible.

Ejercicio para el bienestar mental

En esta línea, José Luis Sánchez ha explicado que el origen de SAMPO se sitúa al detectar que existía una necesidad no cubierta en los pacientes oncológicos, referida al ejercicio terapéutico que se ha demostrado que mejora la recuperación.

Por ello, surgió esta entidad constituida por personas voluntarias que son quienes llevan a cabo las actividades, «que son muchas y cada vez más», tanto referidas al ejercicio físico como al bienestar mental: marcha nórdica, nutrición, psicólogos, fútbol andando, cuentoterapia, meditación, danza clásica, yoga, danza árabe.

«Todo realizado por personas voluntarias que dedican su tiempo a mejorar la vida del paciente oncológico», tal y como ha señalado el presidente de SAMPO, agradeciendo esta implicación y compromiso, al tiempo que ha recordado una frase que decía Antonio Cepillo: «Gente pequeña haciendo cosas pequeñas en lugares pequeños puede cambiar el mundo», apuntando que en esta asociación «le hemos añadido que podemos cambiar la calidad de vida del paciente oncológico».

Por su parte, el profesor universitario Francisco Sánchez, ha explicado el origen de esta iniciativa de la mano de Alicia García Nieto, paciente oncológica aficionada a la montaña, y ha señalado que las cumbres se han seleccionado por altura y los recorridos por facilidad de acceso.

Finalmente, Paloma ha explicado su experiencia en SAMPO, apuntado que cuando «pasas a ser paciente oncológica empiezas con tratamientos durísimos y solo piensas en la recuperación, pero te das cuenta que necesitas más: necesitas gente en tu entorno que normalice el cáncer, ese ejercicio terapéutico que hace que vuelvas a activar todo el cuerpo para que el dolor desaparezca y que veas que puedes superar esto», advirtiendo que para ella han sido clave el acompañamiento y el humor que ha encontrado en esta asociación.