Paco Núñez en FENACORE
Paco Núñez reclama un Pacto Nacional del Agua y denuncia cinco años de incumplimientos en Castilla-La Mancha
El líder del PP carga contra Page por no cumplir el pacto hídrico y alerta del riesgo para el campo
El agua vuelve a situarse en el centro del debate político en Castilla-La Mancha. En un escenario marcado por la incertidumbre y las tensiones territoriales, el presidente del Partido Popular en la región, Paco Núñez, ha alzado la voz para reclamar un gran acuerdo nacional que garantice el futuro hídrico del país y, en especial, de una comunidad donde el campo sigue siendo columna vertebral.
Durante su intervención en el XXVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, Núñez ha apelado a recuperar el espíritu del antiguo Plan Hidrológico Nacional, insistiendo en que «es absolutamente fundamental» alcanzar un Pacto Nacional por el Agua que trascienda intereses políticos y territoriales.
El agua, más allá del conflicto político
Lejos de la confrontación, el dirigente popular ha defendido una visión del agua como motor de desarrollo. En su discurso, ha insistido en que este recurso no debe utilizarse como arma política, sino como una herramienta para generar riqueza y oportunidades en el medio rural.
«Sin agua no hay agricultura ni hay ganadería, y sin ellas no hay pueblos ni hay riqueza», subrayaba, dibujando una realidad que se palpa especialmente en Castilla-La Mancha, donde la despoblación y la fragilidad del campo siguen siendo desafíos estructurales.
Cinco años de promesas incumplidas
Pero el eje central en su intervención ha sido la crítica al Gobierno de Page. Núñez ha recordado que hace más de cinco años se firmó el Pacto Regional por el Agua con el respaldo de instituciones y entidades del sector, un acuerdo que, según denuncia, ha quedado en papel mojado.
«Cinco años después no se ha cumplido ni una sola línea del pacto», lamentaba, señalando directamente la falta de avances como uno de los principales problemas en la gestión hídrica de la región.
Auditoría, regadíos y planificación: las claves que plantea el PP
Ante este escenario, el líder del PP regional ha puesto sobre la mesa una batería de medidas que considera urgentes. Entre ellas, la realización de una auditoría hídrica que permita conocer con exactitud los recursos disponibles, así como la elaboración de un mapa de necesidades que anticipe las demandas futuras.
A esto se suma la necesidad de impulsar un plan de regadíos eficaz. Núñez ha criticado que el 64% del presupuesto destinado a este fin en los últimos ocho años no se ha ejecutado, un dato que, a su juicio, refleja una falta de compromiso con el sector agrícola.
La prioridad de Castilla-La Mancha
Otro de los puntos clave de su intervención ha sido la defensa de la llamada «prioridad de la cuenca cedente». Es decir, que Castilla-La Mancha garantice primero sus propias necesidades hídricas antes de ceder recursos a otros territorios.
En este sentido, ha advertido sobre los riesgos de una planificación que, según sus palabras, podría derivar en que el agua «acabe en manos de Portugal», una afirmación que pone el foco en los debates sobre los planes de cuenca y la gestión internacional de los recursos.
Un futuro marcado por la incertidumbre
Núñez ha dibujado además un horizonte preocupante. Ha hablado de un «momento de máxima incertidumbre», marcado por posibles decisiones que afectarían directamente al campo, como la clausura de pozos si no se amplía la Directiva Marco hasta 2032.
A ello se suma, según ha denunciado, la falta de regularización de los pozos de aguas prioritarias: «en diez años el Gobierno socialista no ha regularizado ni uno solo», ha afirmado.
La intervención concluía con un mensaje claro: la necesidad de situar el agua en el centro de la agenda política nacional. No como elemento de enfrentamiento, sino como base para el desarrollo económico y la cohesión territorial.