Siniestralidad
Las muertes por accidentes laborales son tarea pendiente para Castilla-La Mancha: ocho víctimas en dos meses
Los dos primeros meses del 2026 muestran un aumento de seis muertes con respecto a los datos del mismo período en 2025 y la región ya es la segunda de España en siniestralidad laboral
La siniestralidad laboral muestra la triste realidad acontecida en algunos espacios de trabajo que en pleno 2026 siguen llevándose vidas por delante. Los datos referentes a su estudio sirven como indicador de calidad de empleo y de la aplicación de las medidas de seguridad pertinentes al desarrollo de la actividad de cada empresa. En España, se ha construido un marco normativo a lo largo del tiempo que se ha consolidado en materia de prevención de riesgos laborales, pero los accidentes graves y desgraciadamente mortales siguen ocurriendo.
La salud de los trabajadores es clave dentro de la productividad y en tal contexto, Castilla-La Mancha tiene un problema. Los datos del año pasado evidenciaban una situación a resolver con celeridad, pero el inicio de 2026 muestra un empeoramiento de los indicadores referidos. Pese a que los accidentes han disminuido, su gravedad ha aumentado y con ella también la siniestralidad. Los dos primeros meses del año recogen un total de 42 accidentes de los cuales hasta ocho se cobraron la vida de trabajadores.
Ocho personas han muerto en sus puestos de trabajo en la región y la cifra se encuentra holgadamente por encima de lo acontecido en 2025, que en el mismo período registró 24 accidentes graves y dos muertes. Los sindicatos se ponen alerta y atribuyen el deterioro a razones estructurales que relacionan con la falta de cultura preventiva sólida, con especial atención a la pequeña y mediana empresa.
De este modo, defienden que una parte considerable de los accidentes son evitables con las medidas de prevención oportunas y la correspondiente vigilancia a su aplicación. Los datos extraídos, las postura de las instituciones y de los sindicatos coinciden en la imperiosa necesidad de reforzar las medidas de seguridad . Entre ellas se plantean nuevos modelos de inspección de trabajo, la creación de delgados territoriales para llegar a cualquier empresa y la actualización de la normativa incorporando nuevos riesgos.
Más muertes que en 2025
Sescam (Foto de archivo)
Ocho trabajadores murieron en accidente laboral hasta febrero en Castilla-La Mancha, lo que representa un aumento de seis víctimas en el mismo periodo del pasado año, cuando el número de víctimas fueron dos según datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social. De los ocho accidentes mortales en la región, el número de los acontecidos dentro de la jornada laboral han sido siete, mientras que uno de ellos fue in itinere.
El número total de accidentes fue 4.195. En este mismo periodo, en 2025 fueron 4.269, lo que supone 74 menos que este año. Un total de 42 fueron graves y 4.145 leves. Los graves hace un año fueron 24, lo que supuso un aumento de 18 accidentes graves respecto a este 2026. A nivel nacional, un total de 104 trabajadores fallecieron en accidente laboral hasta febrero, seis personas más que en el mismo periodo del año anterior.
La mayor parte de los accidentes mortales del primer mes del año se produjeron por infartos y derrames cerebrales (40), golpes por la caída de un trabajador (14) y accidentes de tráfico (14), entre las principales causas.
De acuerdo con los datos provisionales del Ministerio, los accidentes mortales en jornada de trabajo avanzaron un 15,2% hasta febrero tras registrarse 91 fallecidos, 12 más que igual periodo de 2025, mientras que los siniestros in itinere con resultado de muerte cayeron un 31,6%, hasta un total de trece fallecidos, seis menos que un año antes.
Castilla-La Mancha: segunda en siniestralidad
UGT Castilla-La Mancha ha mostrado su preocupación por los últimos datos publicados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social en relación a los accidentes laborales de los dos primeros meses de 2026. Respecto al número total de accidentes, si bien suponen un 1,8% menos que en el mismo periodo de 2025, «toda lectura positiva se termina cuando pasamos a analizar los siniestros graves y mortales, ya que frente a los 24 graves que hubo el año pasado, en 2026 se han producido 42».
La coordinadora regional de Prevención de Riesgos Laborales de UGT Castilla-La Mancha, Irene Ortega, ha lamentado igualmente «la mala evolución» de los accidentes in itinere ya que estos han crecido en un 15%. Esto ha llevado a que Castila-La Mancha se haya situado en este inicio de 2026 «como la segunda comunidad autónoma (solo por detrás de Navarra) con mayor índice de incidencia en cuanto a siniestralidad laboral».
«La región, que venía ocupando el tercer lugar escala así un puesto en este ranking de incidencia». El sindicato pone el acento en que en Castilla-La Mancha sigue faltando mucha cultura preventiva. «Se están adoptando muchas medidas para frenar esta lacra. La creación del Instituto de Seguridad y Salud es un paso más. Sin embargo, de nada servirán si no existe una cultura preventiva en las empresas que ponga de manifiesto que muchos de estos accidentes son evitables».
Irene Ortega ha añadido que «el objetivo es cero muertes en el trabajo, una meta que es perfectamente alcanzable con los recursos y las medidas necesarias». Entre ellas, ha insistido en que las pequeñas empresas, que son aquellas que más accidentes sufren por no contar con representación sindical, deben tener a mano la figura del delegado territorial de prevención. «Urge poner en marcha esta figura para poder llegar allí donde los sindicatos no llegamos», ha afirmado.