(Foto de ARCHIVO) El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page
Diez años de silencio de Page ante el 'pucherazo' de Sánchez: el PP condena «un nuevo teatro» de la vergüenza
El Partido Popular recuerda el apoyo continuo de Page a Sánchez durante diez años para permitir su Gobierno y desmienten la existencia de un 'Page crítico' como demuestran los hechos por encima de sus palabras, en las que solo amaga para concretar la nada
Una década después del Comité Federal del PSOE en 2016 se especula con un posible 'pucherazo' que muestra como aquella herida sigue sangrando en el socialismo. El propio Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha confesaba que «aquello fue un pucherazo cutre», tras los vídeos de la reunión publicados por The Objective. El partido estuvo cerca de firmar su sentencia de muerte como muestra el alboroto de gritos, insultos y lágrimas acontecido.
Tras las elecciones generales de 2015, en las que Pedro Sánchez no logró formar Gobierno con dos votaciones de investidura fallidas, las urnas volvieron a los colegios para repetir votaciones. El PSOE acrecentó el descenso de sus escaños favoreciendo la subida del Partido Popular, pero lo más grave ocurría dentro del propio Partido Socialista. El actual presidente comenzó a recibir, no solo las críticas de partidos rivales, también las del seno socialista que veían en Sánchez la intención de gobernar a cualquier precio.
Estos mismo críticos sostenían dentro del partido la decisión de abstenerse y dejar gobernar al PP, en contra de la opinión del 'sanchismo'. Dos bandos quedaron instaurados, unos al lado de un Pedro Sánchez que no ganaba elecciones y que no contemplaban la abstención para enfrentarse a la postura de los seguidores de Susana Díaz, que consideraban que tocaba permitir la investidura de Mariano Rajoy.
La dimisión de 17 miembros de la Ejecutiva puso a arder al partido y quedó convocado el Comité Federal que terminaría con la dimisión de Sánchez. El desarrollo de la votación por convocar un congreso del partido que defendía el sanchismo quedó suspendida, tras acusarles de ejecutar la votación en una urna escondida y con voto secreto, en contra del voto a mano alzada defendido por el ala de Susana Díaz.
El fraude electoral parecía estar servido y constató uno de los momentos más delicados de la historia del Partido Socialista sobre los que estos nuevos vídeos arrojan detalles de importancia. En su empeño por la crítica al 'sanchismo', Page declaraba recientemente que «fue bochornoso, se intentó que mucha gente no pudiera votar, un trampantojo democrático, en definitiva, un pucherazo» y que algún día contará todo lo que pasó. El Partido Popular cuestionada diez años de silencio que achacan a un «un nuevo teatro» de amagos a Sánchez, después de que «le robaron el partido delante de sus narices, no dijo nada, y se ha mantenido callado durante una década».
C-LM como sucursal del 'sanchismo'
La secretaria general del PP de Castilla-La Mancha, Carolina Agudo
La secretaria general y portavoz parlamentaria del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Carolina Agudo, ha lamentado que el presidente regional, Emiliano García-Page, «haya callado durante diez años» en lugar de denunciar un pucherazo en las primarias del 2016 del PSOE, y ahora «únicamente se dedique a amagar con esa denuncia mientras sigue sosteniendo el gobierno de Pedro Sánchez cada día con sus votos en el Congreso de los Diputados».
La secretaria de los 'populares' castellanomanchegos ha mostrado su «bochorno y vergüenza» al ver «un nuevo teatro» de Emiliano García-Page, que de nuevo se ha dedicado a amagar, en este caso con la denuncia de un pucherazo en el congreso del PSOE de 2016. Pese a los amagos de Page, Agudo defiende que lo único que ha hecho es «mantener a Sánchez al frente del PSOE y del Gobierno de España» recordando, además, que «si Sánchez sigue hoy gobernando es gracias al apoyo continuo durante diez años de Page».
«Page ha convertido a Castilla-La Mancha en una sucursal del sanchismo», ha afirmado, y ha continuado relatando como amenazó con irse del PSOE y no ser candidato si no ganaba Susana Díaz las primarias; amenazó con romper la legislatura si se aprobaba una Amnistía; y «otros muchos amagos» que han concluido en nada durante los últimos diez años, porque la realidad es que el voto de sus ocho diputados siempre ha estado con Sánchez.
Y es que, en palabras de Agudo, «nadie cree el nuevo teatro y el nuevo amago de Page» porque se convertirá en un nuevo apoyo hacia el sanchismo. Por eso, ha aseverado que «ya está bien de que Page tome el pelo a los ciudadanos de Castilla-La Mancha porque tiene ocho votos para romper la legislatura», pero ha dejado claro que para él, es más importante que continúe Sánchez, que los intereses de los castellanomanchegos.
¿Qué ha cambiado después de diez años?
La vicesecretaria regional del PP de Castilla-La Mancha, María Patricio, también denunciaba el «teatro político constante» del presidente regional, Emiliano García-Page. «Page vuelve a hacer lo de siempre: lanzar un titular cuando más ruido hay, pero llegar siempre tarde». En este sentido, la también senadora del Partido Popular ha planteado una pregunta clave: «Si en 2016 sabía lo que ahora denuncia, por qué calló durante todos estos años, qué ha cambiado para que decida hablar ahora».
A su juicio, «los ciudadanos merecen saber por qué quien dice haber conocido hechos graves no actuó en su momento». Asimismo, la dirigente popular ha recordado que «si durante una década Page consideraba que Pedro Sánchez era un riesgo, resulta incomprensible que en las primarias de 2024 saliera en su defensa». «Pero más allá de sus palabras, están los hechos», ha continuado Patricio. «Sus diputados y senadores han respaldado sistemáticamente todas las decisiones del Gobierno, sin excepción, lo que demuestra que no existe ninguna discrepancia real».
La vicesecretaria del PP ha incidido también en las contradicciones del presidente regional: «Dijo que dimitiría si Sánchez volvía a liderar el partido, y no lo hizo. Dijo que no podía apoyar a este Gobierno, y lo ha apoyado. Lo sostiene y lo seguirá sosteniendo». Por ello, Patricio ha sido contundente: «No existe un 'Page crítico'. Existe un político que ha convertido la contradicción en estrategia, la queja en coartada y la pose en marca personal. Criticar en público lo que se respalda en privado no es valentía, es un engaño político».