Montaje Aeródromo El Molinillo
Una pista para millonarios junto a Cabañeros: el aeródromo que inquieta a los vecinos de los Montes de Toledo
Vecinos alertan de carencias en el estudio ambiental y temen el impacto de los vuelos privados en una de las áreas más valiosas de Castilla-La Mancha, junto a Parque Nacional de Cabañeros
En mitad de la dehesa, donde el silencio solo lo rompen los ciervos en berrea o el vuelo de las rapaces, un nuevo sonido podría abrirse paso: el de los jets privados. La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha sacado a información pública el estudio de impacto ambiental para la construcción de un aeródromo en la finca ‘El Molinillo’, en el término municipal de Retuerta del Bullaque (Ciudad Real), a escasa distancia del Parque Nacional de Cabañeros.
El proyecto, impulsado por la empresa Nortia —holding del empresario Manuel Lao—, plantea una infraestructura de uso restringido destinada a facilitar la llegada directa de clientes a esta exclusiva finca, conocida por su actividad cinegética de alto nivel y su producción agroalimentaria.
Pero lo que para sus promotores es una mejora logística, para muchos vecinos se ha convertido ya en un foco de inquietud.
Una pista para jets en una finca privada
El anteproyecto dibuja una infraestructura de gran envergadura para su uso previsto. Incluye una pista asfaltada de 1.900 metros de longitud y 30 de anchura, acompañada de amplias zonas de seguridad, calle de rodaje, plataforma de estacionamiento, hangar y edificio de recepción para pasajeros.
No se trata de una instalación menor. Está diseñada para aeronaves de categoría media-alta, como el Gulfstream G650, uno de los jets privados más exclusivos del mercado. En términos prácticos, una puerta de entrada directa para clientes de alto poder adquisitivo.
La actividad prevista rondaría las 100 operaciones anuales, con una media de dos vuelos por semana, en horario diurno.
El choque: lujo frente a entorno protegido
La polémica no ha tardado en emerger. El proyecto se ubica en una zona de especial sensibilidad ambiental, dentro del área de influencia de uno de los espacios naturales más valiosos de la península: el Parque Nacional de Cabañeros.
Con la apertura del periodo de información pública, han comenzado a llegar las primeras alegaciones. Vecinos de la zona denuncian carencias en el estudio ambiental presentado, señalando la ausencia de un análisis acústico detallado o la falta de definición de las trayectorias de vuelo.
Las preocupaciones van más allá del ruido. Alertan de posibles afecciones a especies protegidas, especialmente aves, así como del impacto sobre el paisaje y la tranquilidad de un entorno que hasta ahora ha permanecido ajeno a este tipo de actividad.
Un modelo en expansión en Ciudad Real
De salir adelante, el aeródromo de ‘El Molinillo’ no sería un caso aislado. Se sumaría a una red creciente de infraestructuras aéreas privadas en la provincia de Ciudad Real, muchas de ellas vinculadas al turismo cinegético y a grandes fincas.
Un modelo que, para sus defensores, impulsa la economía rural y atrae inversión de alto nivel. Pero que, para sus detractores, introduce dinámicas difíciles de encajar en territorios marcados por su valor natural.
El debate está servido
El proyecto se encuentra ahora en fase de alegaciones. Es el momento en el que administraciones, colectivos y ciudadanos pueden pronunciarse.
Sobre la mesa, una pregunta que trasciende este caso concreto: hasta qué punto deben convivir el desarrollo de infraestructuras privadas de lujo con la preservación de espacios naturales únicos.
Mientras tanto, en los Montes de Toledo, el debate ya ha despegado. Y no parece que vaya a aterrizar pronto.