Ventanas tapidas para evitar okupaciones
Casi 10 okupaciones a la semana en Castilla-La Mancha: Toledo lidera un problema que no desaparece
La región registró 502 denuncias en 2025, un 6,7 % menos, pero la okupación sigue afectando a cientos de viviendas cada año
La okupación de viviendas sigue dejando huella en Castilla-La Mancha. Aunque los datos reflejan un ligero descenso, la magnitud del fenómeno continúa siendo significativa: a lo largo de 2025 se registraron 502 denuncias, lo que equivale a casi una decena de casos cada semana en la región.
Según los datos del Portal Estadístico de Criminalidad del Ministerio del Interior, esta cifra supone una caída del 6,69 % respecto a 2024, cuando se contabilizaron 538 denuncias. Sin embargo, la bajada no logra disipar la sensación de un problema que persiste y que sigue afectando a cientos de viviendas.
Más allá del número de denuncias, también desciende la actividad policial vinculada a estos delitos. Durante el pasado año se esclarecieron 391 casos de allanamiento o usurpación de inmuebles, un 8,21 % menos que el ejercicio anterior. A esto se suma una caída especialmente acusada en el número de detenidos: 166 personas en 2025 frente a las 238 de 2024, lo que supone un descenso del 30,5 %.
Toledo, en el centro del problema
El mapa regional de la okupación vuelve a situar a la provincia de Toledo como el principal foco. Con 275 denuncias registradas en 2025, concentra más de la mitad de todos los casos en Castilla-La Mancha, pese a haber experimentado un descenso interanual del 9,83 %.
A considerable distancia aparecen el resto de provincias: Ciudad Real suma 80 denuncias (-5,88 %), Guadalajara 65 (-1,51 %), Albacete 63 (+3,27 %) y Cuenca apenas 19 (-9,52 %).
La misma tendencia se repite en los casos esclarecidos. Toledo encabeza también esta estadística con 217 actuaciones, aunque con una caída del 11,42 %. Le siguen Ciudad Real (64), Albacete (51), Guadalajara (44) y Cuenca (15), esta última con el descenso más acusado.
Un fenómeno a la baja… pero aún muy presente
En el conjunto de España, las denuncias por okupación también han descendido. En 2025 se registraron 14.875 casos, cerca de un 10 % menos que el año anterior. Aun así, el volumen sigue siendo elevado.
Cataluña continúa liderando ampliamente esta estadística con 5.913 denuncias, lo que representa cerca del 40 % del total nacional. Le siguen Andalucía (1.909), la Comunidad Valenciana (1.805) y la Comunidad de Madrid (1.269). Castilla-La Mancha se sitúa en una posición intermedia, por detrás de Canarias y por delante de regiones como País Vasco, Baleares o Murcia.
Desde el Ministerio del Interior insisten en rebajar la alarma social en torno a este fenómeno, subrayando que los casos más graves —los de allanamiento de morada— son minoritarios frente a las usurpaciones, que suelen afectar a viviendas vacías. No obstante, las estadísticas no distinguen entre ambos delitos, ya que esta calificación corresponde posteriormente a los órganos judiciales.
Pese a la ligera mejora en los datos, la okupación sigue siendo una realidad constante en Castilla-La Mancha, con cifras que evidencian que el problema, lejos de desaparecer, continúa muy presente en el día a día de la región.