El jefe del Gobierno regional, Emiliano García-PageDAVID ESTEBAN GONZALEZ/JCCM

Page avisa a Pedro Sánchez: un ‘superdomingo’ electoral sería «una puñalada trapera» al sistema

El presidente castellanomanchego rechaza juntar generales, autonómicas y municipales en una misma cita con las urnas y advierte de que sería una «deformación» del funcionamiento democrático

El presidente de Castilla-La Mancha y secretario general del PSOE en la región, Emiliano García-Page, ha considerado que la celebración de un 'superdomingo' electoral en el país celebrando juntas las elecciones generales, municipales y autonómicas sería «una puñalada trapera a todo el sistema», aunque ha matizado que no tiene «ningún indicio para pensar que se esté pensando en eso».

García-Page, en una entrevista concedida este martes a Onda Cero, ha considerado que, «en un momento en el que se está diciendo que hay que agotar las legislaturas», lo «ortodoxo» es «que en cada elección los ciudadanos voten aquello que realmente están decidiendo», por lo que ha incidido en que la idea de un 'superdomingo' sería «un experimento enormemente arriesgado para todo el mundo y muy inadecuado, muy incorrecto». «No creo que pase, no lo veo», ha añadido.

Así, ha insistido en que le gustaría que a él los ciudadanos le valoraran «por los hospitales, por las inversiones, por las empresas que están viniendo a Castilla-La Mancha, por lo que está creciendo la región».

«Y todo lo que no sea juzgar la gestión de un político por eso sino por la efervescencia, por la coyuntura, por las estrategias de otros, ya de entrada no es que sea un fraude democrático pero es una deformación del sistema, un mal funcionamiento del sistema», ha apostillado.

En todo caso, y preguntado por si cree que se podría articular una iniciativa organizada en el PSOE para pedirle al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que no convoque las elecciones generales en las mismas fechas que las municipales y autonómicas, García-Page ha manifestado que el metabolismo de su partido «es muy distinto al que había hace ocho o diez años» ya que ahora «lo que sucede entre el líder supremo y quien ha votado es una desarticulación de todos los órganos intermedios».

«Los órganos intermedios están absolutamente en un sándwich, para que se me entienda, entre el líder y lo que piensen las bases y por tanto hay, no digo miedo, pero bastante prudencia, bastante cautela para poder opinar», ha enfatizado.