(Foto de ARCHIVO) CosechadoraASAJA CUENCA

Asaja clama contra la nueva normativa de incendios de C-LM: «Los agricultores son colaboradores, no enemigos»

La organización agraria considera el nuevo reglamento como «agresión al sector del cereal» al imponer restricciones y limitaciones a la actividad de la cosecha, lo cual reduce considerablemente la rentabilidad

Asaja Castilla-La Mancha ha acusado a la Viceconsejería de Medio Ambiente de perjudicar al sector del cereal en la región con la publicación de la Orden 76/2026, de 26 de mayo, por la que se regulan las medidas preventivas, usos del fuego y actividades con riesgo de incendio forestal.

Según ha argumentado la organización agraria, se trata de «una nueva agresión» al sector al imponer restricciones y limitaciones a la actividad de la cosecha, lo que incrementa los costes por hectárea, dificulta el trabajo en el campo y reduce la rentabilidad de los agricultores, según ha informado la propia Asaja por nota de prensa.

En este sentido, el presidente de Asaja Castilla-La Mancha, José María Fresneda, ha subrayado que «los incendios son un problema social muy importante, pero el sector agrario está muy lejos de ser el responsable».

Asimismo, ha defendido que «los agricultores son colaboradores, no enemigos», recordando que «hay que dejar de criminalizar a los agricultores por sus accidentes y poner el foco en las causas que provocan la gran mayoría de los incendios forestales».

«Desproporcionada e injusta»

También ha criticado a quienes, en un momento de especial complejidad geopolítica y de gran relevancia para la soberanía alimentaria, están enfrentando al sistema productivo con planteamientos que considera radicales. «Así no se trata a un sector esencial», ha señalado.

Por su parte, el vicepresidente de la organización agraria, Juan José Laso, ha calificado la normativa como «desproporcionada e injusta para el sector agrario» y ha exigido la modificación de la norma en tres aspectos clave.

La organización agraria reclama la exclusión de las cosechadoras del ámbito de aplicación de la orden, la ampliación de la superficie forestal de referencia de 5 a 100 hectáreas con vegetación continua, como ocurre en otras comunidades autónomas como Aragón, y la supresión de la figura de la declaración responsable, «no vamos a ser cómplices de ella» ha concluido.