Zapatero y Page en una imagen de archivo
Page, sobre Zapatero: Venezuela le pasa factura y «era un poco desastre con sus gastos»
El dirigente socialista admite que la imputación de Zapatero le duele «una barbaridad», pero advierte del coste de sus vínculos con «una dictadura corrupta»
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reconocido que le duele «una barbaridad» la imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en el caso Plus Ultra. El dirigente socialista ha admitido que espera que Zapatero pueda aclarar su situación ante el juez, aunque ha asegurado que nunca se lo imaginó «en este papel económico».
Durante su intervención en los Desayunos Informativos de Europa Press, García-Page ha recordado la imagen que tenía del expresidente y ha señalado que lo veía «un poco desastre con sus gastos». Aun así, ha insistido en que desea «reconciliarse» con esa imagen si finalmente logra explicar lo ocurrido.
El presidente castellanomanchego también se ha mostrado crítico con la relación de Zapatero con Venezuela. Según ha afirmado, nunca compartió sus implicaciones con el régimen venezolano, al que se ha referido como «una dictadura corrupta». «Si tú te implicas con un régimen que es una dictadura corrupta, pues de entrada tienes muchas posibilidades de que la gente piense mal», ha señalado.
Más allá del caso concreto, Page ha aprovechado para abrir un debate sobre el papel de los expresidentes del Gobierno una vez abandonan La Moncloa. A su juicio, España todavía no ha tomado suficiente conciencia de la necesidad de regular «a fondo» sus actividades posteriores.
El presidente de Castilla-La Mancha ha defendido que los exjefes del Ejecutivo tienen derecho a desarrollar sus negocios, pero ha advertido de la influencia que conserva quien ha ocupado la Presidencia del Gobierno. «Nadie deja de ponerse al teléfono con un expresidente», ha apuntado.
Con estas palabras, García-Page ha planteado la necesidad de adaptar el marco legal para evitar dudas sobre los intereses, contactos y actividades de los antiguos presidentes, especialmente cuando sus relaciones internacionales o empresariales pueden afectar a su figura pública.