Incendio Forestal La Mierla (Guadalajara)@deleggobclm

El peor incendio de la historia de Castilla-La Mancha evidencia una gestión «insuficiente» para el riesgo real

CSIF denuncia una larga lista de carencias estructurales que afectan la gestión de recursos y el proceder de los bomberos para responder a los incedios forestales que cada año se producen en Castilla-La Mancha

Con motivo del Día Mundial de la Prevención de Incendios Forestales celebrado este pasado martes, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha puesto el foco en las carencias estructurales que arrastra la empresa pública Gestión Ambiental de Castilla-La Mancha (Geacam) y que afectan tanto a las condiciones de trabajo de los bomberos y bomberas forestales como a la capacidad de respuesta frente a los incendios.

CSIF considera especialmente preocupante esta situación en un contexto marcado por el incremento de los incendios forestales y el aumento de las temperaturas. «No en vano, este verano hemos sufrido el peor incendio en la historia de la región: el de La Mierla (Guadalajara) con 32.000 hectáreas calcinadas», indica en nota de prensa.

A juicio de la central sindical, es vital contar con un dispositivo «dimensionado» de acuerdo con el riesgo real y no condicionado por un calendario rígido de activación y desactivación de medios.

De hecho, considera «insuficiente» la actual campaña de extinción, limitada a 103 días, y reclama que el periodo de máxima operatividad se amplíe, como mínimo, a seis meses, desde el 1 de mayo hasta el 31 de octubre.

«Situación especialmente preocupante»

(Foto de ARCHIVO) Bomberos forestalesCCOO

A todo lo expuesto se suma que dentro de estos 103 días de campaña no estarán disponibles todos los medios, ya que en el inicio la apertura fue escalonada y ocurrirá igual en septiembre con la desactivación progresiva de dispositivos a pesar de continuar en riesgo alto o muy alto, alerta.

«La falta de efectivos constituye otra de las principales deficiencias, ya que existen unidades que funcionan con dotaciones mínimas, dificultades para cubrir todos los turnos y bolsas de empleo que no permiten atender adecuadamente las necesidades del servicio. La situación resulta especialmente preocupante cuando se producen varios incendios simultáneamente», añade.

A estas carencias, prosigue CSIF, se suma una distribución de los efectivos que, en determinados casos, obliga a mantener trabajadores en bases alejadas de sus zonas habituales de intervención. «Esto puede traducirse en desplazamientos superiores a una hora o incluso hora y media hasta el lugar de la emergencia, un tiempo especialmente crítico en un incendio forestal», explica.

Condiciones salariales que no compensan

CSIF considera que las condiciones laborales tampoco están a la altura de la responsabilidad que asumen diariamente los bomberos forestales: alrededor del 30 por ciento de la plantilla está vinculada mediante contratos fijos discontinuos de cuatro meses o contratos de interinidad, mientras las campañas continúan sustentándose en buena medida sobre contrataciones temporales de corta duración. De los 2.200 trabajadores de plantilla, solo 1.500 desempeñan su labor durante todo el año,

A ello se suman unas condiciones salariales que, a juicio de CSIF, no compensan la elevada disponibilidad y peligrosidad del puesto.

Por último, CSIF denuncia asimismo problemas en distintas instalaciones utilizadas: bases pendientes de reforma, obras sin concluir y puestos de vigilancia que carecen de servicios esenciales, como electricidad, aseos o taquillas.

Finalmente, la Central Sindical, que también exige un Pacto de Estado que mejore la coordinación entre y con las comunidades autónomas, reconoce expresamente «la profesionalidad, compromiso y esfuerzo de los trabajadores y trabajadoras de Geacam, que cada verano se sitúan en primera línea para proteger los montes, los pueblos y a toda la ciudadanía de Castilla-La Mancha».