Desactivan una granada originaria de la Guerra Civil localizada por un senderista en AbánadesGUARDIA CIVIL

Un senderista encuentra una granada de la «batalla olvidada» en la Guerra Civil en Abánades (Guadalajara)

Guadalajara sigue destapando vestigios de 'la batalla olvidada' y la Guardia Civil aprovecha para elaborar una guía sobre qué se debe hacer al encontrar un artefacto explosivo

Abánades es una pequeña localidad de Guadalajara protagonista de un episodio olvidado de la Guerra Civil. La Ofensiva del Alto Tajuña se considera la 'batalla olvidada' y responde a una operación republicana para tratar de distraer al Ejército Nacional que «en ese abril de 1938 y desde Aragón estaban llegando al mar a la altura de Vinaroz cortando la zona republicana en dos», según explica José Romero Serrano en su estudio sobre la historia de la batalla.

Este breve resumen de una pequeña parte del conflicto, que por supuesto posee muchas más aristas, sirve para entender la presencia de una granada de mano en Abánades (Guadalajara). El explosivo hallado el pasado jueves ha visto la luz tras ser desactivado por una dotación del Servicio de Desactivación de Explosivos (SEDEX), con base en Valdemoro, que se hizo cargo del artefacto y lo trasladó hasta una cantera en la localidad de La Torresaviñán, donde se realizó su detonación controlada.

¿Qué se debe hacer al hallar un artefacto explosivo?

Ante la localización de un objeto que pueda ser susceptible de ser un artefacto explosivo, la Guardia Civil recomienda no tocarlo, moverlo ni manipularlo bajo ningún concepto, así como evitar cualquier actuación que pueda alterar su estado.

Asimismo, se aconseja señalizar o recordar su ubicación para facilitar su posterior localización y comunicar el hallazgo a la Guardia Civil por el medio más rápido disponible.

En el caso de que el objeto se encuentre en el interior de un domicilio, se recomienda contactar con el número de emergencias de la Guardia Civil, 062, y comunicar su localización, sin necesidad de trasladarlo.

La Guardia Civil desaconseja expresamente transportar estos objetos, incluso con la intención de alejarlos de zonas habitadas, y abandonarlos posteriormente en otro lugar. Esta actuación entraña un riesgo durante el traslado y puede situar el artefacto en un entorno en el que quede expuesto a manipulaciones o circunstancias que puedan provocar su activación.

Por último, se recuerda que estos artefactos pueden permanecer en estado latente durante largos periodos de tiempo y que, en condiciones normales y sin que medie una acción externa, no suelen explosionar de forma espontánea. Ante su hallazgo, es fundamental mantener la calma, no manipular el objeto y seguir las indicaciones de la Guardia Civil.