Vendimia
La sequía pasa factura al viñedo de Castilla-La Mancha y deja la cosecha en 19 millones de hectolitros
La producción de vino y mosto quedaría ligeramente por debajo de la campaña anterior, aunque las altas temperaturas han favorecido una uva de gran calidad y con un excelente estado sanitario
La vendimia avanza en Castilla-La Mancha con una primera previsión marcada por los efectos de la sequía y las altas temperaturas. La Organización Interprofesional Vitivinícola de Castilla-La Mancha (Oivclm) calcula que la región producirá alrededor de 19 millones de hectolitros de vino y mosto durante la campaña 2026/2027.
La estimación supone un ligero descenso respecto a los 19,2 millones de hectolitros alcanzados el pasado año. La merma se aprecia especialmente en algunas zonas y en las variedades de maduración más temprana, que han sido las primeras en entrar en las bodegas.
Menos cantidad, pero una uva de gran calidad
La prolongada falta de lluvias y los episodios de temperaturas elevadas han reducido los rendimientos en determinados viñedos. Sin embargo, estas mismas condiciones han contribuido a que la uva llegue con una sanidad excelente y una calidad muy elevada, al limitar la aparición de enfermedades.
La previsión todavía podría experimentar variaciones durante septiembre, cuando se generalice la recogida de las variedades autóctonas y pueda conocerse con mayor precisión el comportamiento de la Airén, la uva mayoritaria en Castilla-La Mancha.
El sector afronta además el comienzo de la nueva campaña con un volumen de existencias similar al registrado un año antes. Según la organización, esta circunstancia puede contribuir a estabilizar el mercado y a reducir la presión sobre la oferta disponible.
En el conjunto de España, la Oivclm anticipa una cosecha parecida a la de 2025, cuando se alcanzaron los 33,1 millones de hectolitros. Las primeras estimaciones apuntan a que la producción nacional de vino y mosto no superará los 34 millones de hectolitros.
Las existencias de vino al cierre de la pasada campaña se situarían en torno a los 30 millones de hectolitros en toda España, un volumen similar al registrado en ejercicios anteriores.