Palacio de los Marqueses de TorremejíaCultura de Castilla-La Mancha

El espectacular palacio manchego que resucitó tras cuatro años de obras logra la máxima protección patrimonial

El edificio del siglo XV, situado en Almagro, conserva pinturas murales, cuevas, una cúpula ochavada y uno de los patios señoriales mejor preservados de Castilla-La Mancha

Durante siglos permaneció en pie en el corazón histórico de Almagro (Ciudad Real), acumulando transformaciones, usos y secretos bajo sus muros. Ahora, después de una minuciosa rehabilitación que se prolongó durante cuatro años, el Palacio de los Marqueses de Torremejía ha recibido el máximo reconocimiento patrimonial de Castilla-La Mancha.

El Consejo de Gobierno ha aprobado su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Monumento. La decisión concede al inmueble el mayor nivel de protección y reconoce oficialmente su excepcional valor histórico y arquitectónico.

La consejera Portavoz del Ejecutivo autonómico, Esther Padilla, ha señalado que el palacio «escribe una nueva página» después de haber acaparado titulares por su restauración y posterior apertura al público.

Palacio de los Marqueses de TorremejíaPalacio de los Marqueses de Torremejía

El inmueble ya figuraba en el Inventario del Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha como bien de carácter arquitectónico. Su declaración como BIC permitirá ahora reforzar su conservación y garantizar que cualquier uso futuro resulte compatible con su puesta en valor y disfrute público.

Una casa señorial del siglo XV

El Palacio de los Marqueses de Torremejía se levanta en la plaza de Santo Domingo, dentro del conjunto histórico de Almagro. Su configuración original responde a una concepción mudéjar de los siglos XV y XVI.

Posteriormente, durante el siglo XVII, el edificio fue ampliado mediante la incorporación de varias dependencias pertenecientes al antiguo Hospital de las Ánimas y al edificio de las Caballerizas.

El Gobierno regional lo considera uno de los mejores ejemplos y el mejor conservado de casa señorial del siglo XV en Castilla-La Mancha. Sus sucesivas ampliaciones y reformas permiten conocer, a través del propio inmueble, la evolución histórica y social experimentada por Almagro durante más de cinco siglos.

El palacio ocupa aproximadamente 2.500 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas y organizados en torno a un gran patio principal. También dispone de un segundo espacio abierto, desde el que se accede a la plaza mediante una antigua puerta de carruajes.

Los secretos aparecidos durante las obras

La rehabilitación permitió recuperar numerosos elementos que habían permanecido ocultos o alterados por las intervenciones realizadas a lo largo de los siglos.

Durante los trabajos salieron a la luz pinturas murales en varias habitaciones, así como las columnas originales de un patio porticado del siglo XV que habían quedado cubiertas por cerramientos de ladrillo. También fueron localizadas diferentes cuevas que conservaban instrumental, vajillas y utensilios antiguos.

Palacio de los Marqueses de TorremejíaCultura de Castilla-La Mancha

Entre los elementos más valiosos del conjunto destaca el alfarje del patio porticado, elaborado con madera de pino, y el pavimento de motivos geométricos del patio principal.

Palacio de los Marqueses de TorremejíaCultura de Castilla-La Mancha

También sobresale la escalera principal, coronada por una cúpula ochavada sobre tambor, además de la decoración de las salas nobles. Sus techos y paredes conservan pinturas que contribuyen a reconstruir las distintas etapas atravesadas por el edificio.

La recuperación impulsada desde México

La historia reciente del palacio está vinculada al empresario mexicano Mauricio Fernández, fallecido a finales de 2025. Tras adquirir el inmueble, promovió una profunda rehabilitación que permitió recuperar su estructura histórica y abrirlo nuevamente al público.

La actuación fue reconocida con una mención especial en las Medallas al Mérito Cultural de Castilla-La Mancha. Padilla ha destacado que se trató de una recuperación «cuidada y comprometida con la conservación» del patrimonio regional, impulsada además desde la iniciativa privada.

Palacio de los Marqueses de TorremejíaPalacio de los Marqueses de Torremejía

La declaración como BIC obligará a facilitar la visita pública en los términos establecidos por la normativa autonómica. También supondrá la suspensión de determinadas licencias municipales de parcelación, edificación o demolición que puedan afectar al inmueble y a su entorno protegido.

Cualquier cambio de uso, segregación, agregación o actuación relevante deberá contar previamente con la autorización de la Consejería competente en materia de Patrimonio Cultural.

Palacio de los Marqueses de TorremejíaPalacio de los Marqueses de Torremejía

Con esta incorporación, el Palacio de los Marqueses de Torremejía pasa a engrosar la lista de grandes monumentos protegidos de Castilla-La Mancha. Desde la llegada de Emiliano García-Page al Gobierno regional se han declarado o incoado 91 bienes de interés cultural, 25 de ellos durante la actual legislatura.