El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el presidente de Castilla la Mancha, Emiliano García Page en Tamajón (Guadalajara)EFE

El PSOE de Page rechaza con contundencia la nueva financiación autonómica y resta culpa a sus ocho diputados

El vicepresidente castellanomanchego, José Manuel Caballero, asegura que los diputados socialistas tienen total libertad de voto y que han sido elegidos para defender a Castilla-La Mancha y «no al PSOE ni a Pedro Sánchez»

El nuevo modelo de financiación autonómica está cada día más cerca de ser una realidad. En los últimos 'coletazos' del Gobierno de Pedro Sánchez, el PSOE cede ante sus socios como premio al beneplácito para la materialización de la legislatura.

Dentro del Partido Socialista, las voces de Emiliano García-Page como presidente de Castilla-La Mancha y de Adrián Barbón desde Asturias, se han erigido como los grandes contrarios a la deriva de la financiación autonómica. En este sentido, alegan el claro beneficio a la Cataluña de ERC en contra de los intereses defendidos para sus respectivas regiones, pero el debate no acaba ahí.

En Castilla-La Mancha, Page acostumbra a su oposición al 'sanchismo', a la vez que Partido Popular y Vox se hartan de señalar a los ocho diputados socialistas castellanomanchegos como 'incongruentes' a las declaraciones de su presidente. En este sentido, la oposición de Page condena que sus votos amparen las decisiones de Sánchez en el Congreso, por mucho que traten de mostrar lo contario en la línea de relato socialista regional.

El PSOE de Page insiste en este debate con su vicepresidente, José Manuel Caballero, que rechaza el nuevo modelo de financiación, a la vez que trata de separar esta denuncia del comportamiento de los ocho diputados en las votaciones del Congreso.

«No están sometidos a órdenes»

El vicepresidente segundo del Gobierno regional, José Manuel Caballero y la delegada de la Junta en Ciudad Real, Blanca FernándezDAVID ESTEBAN GONZALEZ/JCCM

Caballero ha insistido en marcar una línea diferencial entre el Ejecutivo autonómico y el partido, mientras ha reivindicado que Page tiene «capacidad de decisión propia» y que el Gobierno regional «solo atiende a los intereses de la región».

Por ello, recuerda que la postura del Gobierno de Castilla-La Mancha siempre ha sido «muy clara y muy crítica» con determinadas posiciones del Gobierno de España y ha reivindicado que esa oposición no se ha limitado a las declaraciones públicas, sino que también se ha traducido en actuaciones concretas.

En cuanto a los votos de los ocho diputados del PSOE por Castilla-La Mancha en el Congreso, Caballero asegura que «no están sometidos a mandato imperativo» y que así está reflejado en la Constitución. Por ello, asegura que quien piense que el PSOE de Page da órdenes a sus diputados «no solo se equivoca, sino que podría estar incitando a cometer un delito».

«El Gobierno de Castilla-La Mancha es autónomo, defiende los intereses de Castilla-La Mancha. Nos han elegido para defender los intereses de todos y cada uno de nuestros paisanos, no del PSOE ni de Pedro Sánchez», ha concluido Caballero.