(Foto de ARCHIVO) El presidente de Castilla La-Mancha, Emiliano García-Page
Page invita a olvidarse de «izquierdas y derechas» ante el problema de la vivienda y rechaza medidas «simples»
El presidente de Castilla-La Mancha ha mostrado su total rechazo a los que «especulan o controlan el suelo para que crezca el precio de la vivienda»
La crisis de la vivienda ha propiciado protestas con la tensión en aumento tras el reciente desahucio de Maricarmen, que ha movilizado a la izquierda. La acampada en la Puerta del Sol ante el nuevo Real Decreto de la vivienda que se espera aprobar este martes es la 'punta del iceberg' de las numerosas protestas repartidas en la geografía española.
Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, se ha referido al nuevo decreto exigiendo a los responsables ser «realistas» para huir de «soluciones improvisadas y sobre todo soluciones simples», que no arreglan una crisis tan compleja como la de la vivienda.
Dejar a un lado izquierdas y derechas
El presidente castellanomanchego ha invitado a que más allá de si las actuaciones son «de izquierdas o de derechas hay que preguntarse si uno es eficaz o ineficaz porque se puede ser ineficaz en la izquierda y en la derecha. Y para poder ser eficaz y resolver los problemas, antes que ser de izquierdas o de derechas, hay que ser realistas. No es incompatible ser realistas con soñar ni con tener utopías».
«Hay que ponerse manos a la obra» para solucionar el problema de la vivienda, ha espetado García-Page, quien ha tendido la mano al Gobierno y a la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez. «Van a contar con todo nuestro apoyo», ha asegurado.
Ha recordado al respecto que la Constitución española recoge como derecho constitucional el derecho a la vivienda pero también con rango constitucional considera que la vivienda es una propiedad y está protegida. «Es más, no sólo es una propiedad a la que se tiene derecho sino que también es un activo económico», ha advertido.
Rechazo al especulador
Emiliano García-Page ha mostrado todo su rechazo «a quien especula o a quien literalmente controla el suelo para que crezca el precio de la vivienda», pero también ha querido poner sobre la mesa que no hay ley del suelo porque se ha tumbado en el Parlamento o que no se han podido hacer cambios en la legislación de vivienda porque no ha habido posibilidad de sacarlo adelante en el Congreso.
«La realidad de la vivienda es muy compleja», ha dicho el presidente de Castilla-La Mancha, quien ha hecho hincapié en que España es un país que al mismo tiempo está intentando frenar la mano de obra, «porque tiene que ser de fuera» porque «aquí muchos ya no quieren trabajar, al menos en todas las cosas que se necesitan».
Es por ello que pide no analizar la situación de «forma lineal». «Si en muchos cascos históricos no se utilizaran viviendas para alojamiento turístico, esas casas no se utilizarían porque nadie habría invertido para rehabilitarlas si no tuviera negocio». «Lo que no podemos hacer es, para vestir un santo, desvestir a otro».