El presidente de C-LM, Emiliano García-Page
Page critica los decretos «torniquete» para parar la «hemorragia» del Gobierno que se salta la Constitución
El presidente de Castilla-La Mancha distingue entre el partido y su dirección, carga contra Junts y define los decretos de vivienda como un «torniquete» para frenar la «hemorragia» del Gobierno
Emiliano García-Page ha lanzado una de sus advertencias más graves contra la dirección nacional del PSOE. El presidente de Castilla-La Mancha considera que algunas declaraciones y decisiones de los actuales responsables socialistas están traspasando los límites constitucionales y ha marcado una clara distancia entre el partido y quienes hoy lo dirigen.
«Yo distingo el PSOE de la dirección», ha afirmado este jueves durante una entrevista en el programa Más de uno, de Onda Cero, presentado por Rafa Latorre.
Page respondía así a las palabras de Alfonso Guerra, quien había expresado sus dudas sobre si el PSOE actual respaldaría hoy la Constitución. Para el dirigente castellanomanchego, existen «suficientes comentarios entre muchos dirigentes actuales del PSOE contra la Constitución».
El presidente autonómico ha recordado que hace años ya advirtió de que su partido no podía instalarse en el extrarradio de la Carta Magna. Ahora cree que la situación es todavía más preocupante.
«Hoy ya no se está discutiendo si estamos en la periferia, dentro de la Constitución, pero estamos con un pie fuera de los límites», ha sentenciado.
Page ha contrapuesto la situación actual al espíritu de consenso de la Transición y ha recordado el esfuerzo que realizaron dirigentes de ideologías enfrentadas para alcanzar acuerdos. A su juicio, aquella voluntad de entendimiento sería imposible con la clase política actual, y no únicamente por la evolución del PSOE.
Contra la dependencia de Junts
El presidente de Castilla-La Mancha también ha vuelto a cargar contra la dependencia parlamentaria del Gobierno de los partidos independentistas. Page ha diferenciado entre Esquerra y Junts, pero ha rechazado que la gobernabilidad del país quede condicionada por formaciones cuyo propósito es romper con España.
«Poner en manos la gobernación de España de quienes odian a España y quieren destrozarla es un contrasentido», ha asegurado.
Page también ha cuestionado el acuerdo de investidura alcanzado con Junts, al considerar que presenta a quienes cometieron delitos como víctimas y al conjunto de España como «un régimen opresor». Además, ha advertido de la deriva «cada vez más xenófoba» que, a su juicio, está adoptando el partido de Carles Puigdemont.