Protestantes del sector del campo en ToledoASAJA

El campo estalla en Toledo con miles de protestantes: «No estamos encapsulados en una ideología y no vamos a parar»

José María Fresneda, presidente de Asaja, asegura que lo que piden es «libertad» y acusa al sector político de «amparar una ideología que ya no queremos, ni necesitamos, ni nos hace falta, ni va a garantizar que el día de mañana haya soberanía alimentaria en este país»

Asaja Castilla-La Mancha ha cumplido con la manifestación anunciada a las puertas de la Consejería de Desarrollo Sostenible para trasladar el «hartazgo» del campo.

Según los convocantes, las protestas han sido secundadas por 2.000 personas y 90 tractores, aunque la Delegación del Gobierno reduce mínimamente las cifras, sin lograr empañar la preocupante situación denunciada por el campo de Castilla-La Mancha.

El objetivo principal de los discursos ha sido Mercedes Gómez, consejera de Desarrollo Sostenible, por su gestión en materia de agua, la incapacidad para controlar la plaga de conejos, la puesta el peligro de las cosechas con la modificación ley de Monte y Gestión Forestal, así como la subida de los costes de producción, entre otros asuntos.

Sin encapsularse en ideologías

José María Fresneda, presidente de Asaja, ha querido desmarcar las protestas de una motivación «ideológica» y asegura que «no van a parar» porque «lo importante es que los agricultores tomen la palabra, tomen las plazas, tomen las calles, tomen las administraciones a partir de hoy».

«Nosotros estamos aquí porque queremos libertad. Ellos lo que están es amparando una ideología, que ya no queremos, ni necesitamos, ni nos hace falta, ni va a garantizar que el día de mañana haya soberanía alimentaria en este país».

En cuanto a la convocatoria de elecciones asegura que es bueno para sus intereses, al igual que las autonómicas a la vuelta de la esquina, para que «sus reivindicaciones puedan tener mayor calado».

«Que las fiestas se las paguen ellos»

Protestantes del sector del campo en ToledoASAJA

Las protestas también pretenden dejar sin efecto «la propuesta que quiere hacer la Consejería de Agricultura detrayendo dinero del pago directo a los agricultores para llevarlo a programas de desarrollo rural». «Que las fiestas se las paguen ellos», ha aseverado Fresneda.

En materia de agua, ha aludido a que el cuarto ciclo de planificación hidrológica «deja sin efecto cualquier posibilidad de incrementar el regadío e incluso de mantenerlo».

«Estamos abiertos a negociar todo lo que haga falta. Queremos tener un acuerdo en materia de incendios, queremos que la gente coseche, que a la gente no le coman las hectáreas de los conejos, que la gente pueda regar tranquilamente, que podamos mantener nuestros costes de producción y que se respete la ley de la cadena alimentaria», ha incidido Fresneda.

Además, ha sumado el «riesgo» que corre la sociedad «por consumir productos de terceros países» que no se ajustan a los estándares de seguridad alimentaria del bienestar animal y la protección del medio ambiente.