Presentación del presupuesto de C-LM para 2027
El Gobierno de Page plantea un presupuesto de 13.587 millones de euros para C-LM: un 5,3 % más que en 2026
El documento presupuestario contempla el grueso de la partida a los servicios fundamentales e incide tanto en el reto demográfico como en el de la vivienda
El presupuesto de Castilla-La Mancha para el año 2027 contará con un montante total de 13.587 millones de euros, lo que supone un incremento del 5,3% y hasta 683 millones de euros más en términos absolutos si se comparan con los del año 2026.
Así lo ha detallado el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, quien ha apuntado que estas cuentas recogen una reducción del 80% de los ingresos procedentes de los fondos europeos de recuperación, que pasan de 600 a 100 millones de euros.
«La mayoría de los fondos europeos finalizan el 31 de diciembre del 2026, excepto para la Consejería de Fomento. Estamos hablando de unos recursos que tienen carácter extraordinario y, además, temporal y distorsionan cualquier comparación que hagamos con los ejercicios precedentes», ha abundado el consejero.
Por tanto, ha detallado que el presupuesto «real» de la Comunidad Autónoma del ejercicio 2027 es de de 11.974 millones de euros, «que es el resultado de restar a la cifra anterior lo que vamos a destinar a amortizaciones de la deuda, eliminando el efecto de esa reducción de los fondos europeos».
Estos 11.974 millones de euros suponen, según el consejero, un incremento en términos reales del 11,1% respecto al ejercicio anterior, «que nos va a permitir disponer de prácticamente 1.200 millones de euros más que en el ejercicio 2026», ha manifestado.
8.412 millones para servicios fundamentales
En relación con el gasto social, se van a destinar 8.412 millones de euros, una cantidad que representa el 72,3% del gasto no financiero y que aumenta un 12,5%, sin contar con los fondos MRR, que sirve para financiar los servicios públicos fundamentales, como son la sanidad, la educación y los servicios sociales. Concretamente, para más profesionales, infraestructuras y equipamientos, más servicios y ayudas; e innovación y digitalización de los servicios.
En su exposición, el consejero se ha centrado en esas tres principales áreas. En el caso de Sanidad, contará con 4.611 millones, un 13,6% más que en 2026, lo que supone un incremento de 553 millones. Una partida para, entre otras acciones, reforzar la plantilla de profesionales sanitarios, además de hacer efectiva la carrera profesional; seguir invirtiendo en infraestructuras sanitarias, con instalaciones modernas, funcionales y accesibles en hospitales y centros de salud; o desplegar tecnologías avanzadas para reforzar la capacidad resolutiva de los centros sanitarios en zonas rurales.
En Educación, se van a destinar 2.664 millones de euros, un crecimiento cercano al 10% con respecto al presupuesto anterior, excluyendo los fondos MRR, y un incremento de 234 millones en términos absolutos. Esta área permitirá ampliar la plantilla docente para bajar ratios, extensible este curso a 2º de Primaria, continuar con la reducción del horario lectivo del profesorado, reforzar la FP y la inclusión educativa.
Además, se va a proseguir con el plan de infraestructuras, climatización de centros y digitalización de aulas; extender la gratuidad de las plazas de 2-3 años a todos los municipios de la región que lo hayan solicitado y dotar de más plazas de transporte escolar en zonas despobladas; ampliar la oferta de plazas en comedores escolares y ayudas a las familias de los alumnos para que puedan usarlo y cumplir con los contratos de programas de las dos universidades públicas que operan en la región.
En el área de Servicios Sociales, el presupuesto aumenta a 1.135 millones de euros, un aumento con respecto a 2026 del 14%, excluyendo fondos MRR. Un presupuesto con el que se pretende reforzar el modelo asistencial, especialmente en zonas afectadas por la despoblación; desarrollar el Plan de Impulso al Sistema de Dependencia; potenciar la teleasistencia y la ayuda a domicilio; consolidar el Termalismo Social y mejorar la oferta de Turismo Social para mayores de 55 años.
270 millones para vivienda
Otra de las áreas a la que se ha referido el titular de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital es el gasto destinado al desarrollo de la política de vivienda, que ha considerado un «sector con una fuerte vertiente social». En este sentido, ha explicado que esta política de vivienda dispondrá de 270 millones de euros, 86 millones por encima de la dotación del ejercicio anterior.
Estos recursos, ha dicho, se orientan a facilitar el acceso a la vivienda, promover la construcción y rehabilitación de inmuebles y desarrollar actuaciones en materia de accesibilidad y mejora de la habitabilidad. La planificación presupuestaria se complementa con las medidas fiscales vinculadas a la vivienda, dirigidas a distintos colectivos y, especialmente, a facilitar el acceso a jóvenes y familias.
En relación con las políticas de gasto dirigidas a incentivar el desarrollo económico y a la generación de riqueza y empleo, desde una perspectiva de sostenibilidad, Ruiz Molina ha detallado que el presupuesto contempla 2.776 millones de euros, de los que prácticamente 1.400 millones se van a canalizar vía transferencia a las empresas, con actuaciones dirigidas al tejido empresarial, al emprendimiento, a la contratación, a la mejora de la empleabilidad, a la innovación y a la modernización de sectores productivos. Además, incluye partidas de apoyo al sector primario, la eficiencia energética, las infraestructuras y la mejora de la competitividad.
Por su parte, las operaciones de capital, es decir, las inversiones que se destinan a favorecer la actividad productiva y de ampliación de infraestructuras en el ámbito de los servicios públicos, cuentan con 1.284 millones de euros, lo que supone una variación del 12% respecto a 2026, descontando los fondos MRR.
El reto demográfico
Durante su exposición, el consejero se ha vuelto a detener en el apartado dedicado al reto demográfico, ya que, de nuevo, el presupuesto recoge las políticas de la Estrategia Regional frente a la Despoblación, que en 2027 va a disponer de 2.198 millones de euros, con un crecimiento del 82% respecto al anterior ejercicio, lo que representa un 4% más.
Del citado importe, ha dicho, en torno al 40% se vincula a la prestación de servicios públicos en zonas afectadas por la pérdida de población y cerca del 42% se va a destinar a medidas relacionadas con el empleo, el emprendimiento, el apoyo a las pymes y a sectores como el turismo y las actividades agrarias y forestales. Entre las nuevas actuaciones previstas, está el programa 'Moviliza tu Vivienda Rural'.
En cuanto a los ingresos no financieros, el responsable de Hacienda ha explicado que el 71%, 8.587 millones, provienen de las aportaciones a la región por el Sistema de Financiación Autonómica; en segundo lugar, de las transferencias del Estado y la UE, que asciende a 2.361 millones; y lo restante, de los tributos cedidos que se gestionan desde la región, como es el Impuesto de Sucesiones y Donaciones.
En relación con los beneficios fiscales, esto es, los ingresos que la Administración deja de percibir por las deducciones y bonificaciones fiscales ya aprobadas dentro de las competencias de la Comunidad Autónoma, Ruiz Molina ha indicado que para 2027 se ha estimado un volumen de beneficios de 400 millones, de los cuales más del 43% se concentra en beneficios asociados al desarrollo de la política de vivienda y a incentivos fiscales por vivir en zonas despobladas.
En materia de vivienda, el consejero ha indicado que las desgravaciones vigentes supondrán un ahorro fiscal de 103 millones de euros, un 23% más, con alrededor de 30.000 potenciales beneficiarios. Por su parte, las medidas fiscales vinculadas a la lucha contra la despoblación alcanzan los 72 millones de euros, un 20% más, y podrá beneficiar, según estimaciones, a unas 130.000 personas.