Varias grúas trabajan en la zona del accidente ferroviario en Urda (Toledo)
Ingenieros de caminos tienden su mano para reforzar la seguridad ferroviaria: «Ningún fallo explica lo ocurrido»
La Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil propone que los puestos de Adif, Ministerio de Transportes, Renfe y Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria los ocupen profesionales del sector
La Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil ha ofrecido su colaboración para reforzar la seguridad ferroviaria tras el accidente de Urda (Toledo), que ha dejado al menos 69 fallecidos, y ha defendido que esta se construye con ingeniería, tiempo y decisiones técnicas.
En este sentido, la asociación ha afirmado que la alta velocidad española cuenta con una de las redes más extensas y liberalizadas del mundo. Por ello, en relación con los sistemas de control, mando y señalización, considera necesario reducir los fallos del LZB con redundancia informática y de alimentación, así como una mayor protección física y acelerar la implantación plena de ERTMS nivel 2.
En cuanto a la operación degradada, ha defendido la revisión de los protocolos que se aplican cuando fallan los sistemas automáticos, para que sean más claros, con verificación cruzada y sin depender de la decisión última de una sola persona.
Asimismo, ha pedido reforzar las plantillas, los turnos y la formación con simuladores, como ocurre en la aviación o la energía nuclear. También ha considerado que es imprescindible reforzar los requisitos para autorizar la circulación de trenes, con estudios de compatibilidad y pruebas experimentales con la infraestructura y los sistemas de control, tanto para el material rodante actual como para el nuevo.
Los ingenieros han reclamado más inversión en tecnología y mantenimiento, priorizada en función del riesgo y dirigida a los sistemas y escenarios más vulnerables según análisis de riesgos detallados. Esta inversión, han añadido, debe ir acompañada de más investigación para anticiparse a los problemas.
En este contexto, la asociación se ha comprometido a ponerse a disposición de la AITAT y de la autoridad judicial para el apoyo técnico que soliciten, así como elaborar en doce meses un informe técnico independiente sobre el estado de la red de alta velocidad.
Además, ha propuesto que la seguridad ferroviaria sea objeto de un acuerdo estable entre todas las fuerzas políticas, que la proteja de los cambios de Gobierno.
«La confianza de los ciudadanos en su ferrocarril se recupera con hechos: análisis riguroso, inversión bien dirigida y decisiones técnicas en manos técnicas», ha concluido la organización.
Dejar el relato del error individual
(Foto de ARCHIVO) Agentes de la Unidad Militar de Emergencias (UME) trabajan en el lugar del accidente, a 28 de octubre de 2026, en Urda, Toledo, Castilla-La Mancha (España)
La asociación insiste en que los puestos directivos de carácter técnico en el Ministerio de Transportes, Adif, Renfe y la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria sean ocupados por profesionales «con formación y trayectoria acreditadas, con independencia de criterio y responsabilidad sobre sus decisiones».
A su juicio, «ninguno» de los fallos comunicados en relación con el accidente, entre ellos, el del sistema de control automático LZB del tramo de Urda, explica por sí solo lo ocurrido. En su opinión, «lo grave» es que el sistema «permitiera que se encadenaran».
Para la asociación, el análisis debe abarcar el conjunto del sistema ferroviario: la infraestructura, la señalización, los sistemas de protección, las comunicaciones, la organización del control del tráfico y las interacciones entre estos elementos. En particular, ha destacado la necesidad de examinar la circulación en modo degradado, cuando fallan los sistemas automáticos.
«Un sistema seguro no depende de que cada persona acierte siempre: encadena barreras tecnológicas, técnicas y organizativas para que un fallo técnico o un error humano no termine en tragedia. Buscar únicamente un error individual impediría corregir lo que de verdad hay que corregir», ha subrayado.