Entre uno y otro pasador, los ‘hurgoneros’ varearon la alfombra de brasas incandescentes para que no perdiera su forma y se avistara, desde cualquier punto del anfiteatro. Los pasos de los sampedranos, al atravesar la hoguera, son firmes, convencidos y cortos, con el objetivo de eliminar el oxígeno y quemarse en menor medida. Además, impregnan sus pies con arena fresca para aminoran el daño del fuego. No obstante, la mayoría de ellos niegan que se quemen los pies, aseveración que también entra dentro del rito. En la imagen, una edición pasada.