Una almacabra de León, un cementerio para musulmanes
Así avanza el islam en Castilla y León: dos de cada cinco practicantes ya tienen la nacionalidad española
Según un informe, los alumnos españoles que estudian Religión islámica en el colegio ya son la mitad que los inmigrantes que lo hacen
Al igual que el resto de España, Castilla y León viene experimentando un profundo cambio demográfico durante los últimos años fruto de la inmigración. La población extranjera ha crecido sobremanera durante los últimos años y los foráneos ya suponen casi uno de cada diez habitantes de la comunidad autónoma. Sirva como ejemplo de este auge el caso de Valladolid, donde los extranjeros han aumentado un 63 % en apenas cinco años.
Dentro de este contexto de una población autóctona cada vez más envejecida y de una multiculturalidad en aumento entre las capas más jóvenes de la población, hay un fenómeno apenas perceptible y que suele escapar de las estadísticas: el de las nacionalizaciones. Y, a su vez, dentro de éste, el de las mismas aplicadas a personas que al no proceder de Europa o Hispanoamérica introducen otros valores en la sociedad, como los del islam, cuyos practicantes empujan la demografía con la misma fuerza que en otros países de Europa, como la vecina Francia.
De acuerdo con los datos del último Observatorio Andalusí, publicado en 2025 con cifras de 2024, las nacionalizaciones de mahometanos se ha multiplicado exponencialmente en nuestro país en las últimas décadas. Así, entre 1968 y 1997 se otorgó la nacionalidad a 29:027 personas; entre 1998 y 2007, a 61.086; y de 2008 a 2023, a 543.109. En total, en menos de seis décadas, 633.222 musulmanes pasaron a ser españoles. Una cifra que se suma a todos los que no tienen la nacionalidad pero viven, de manera legal o ilegal en España.
En Castilla y León esto se traduce en que actualmente aproximadamente dos de cada cinco musulmanes tienen la nacionalidad española, según el informe elaborado por la Unión de Comunidades Islámicas de España en colaboración con el Consejo Musulmán de Cooperación en Europa. En concreto, del total de 56.431 musulmanes que viven en la región, 34.991 son extranjeros y 21.440, españoles, de acuerdo con los números del Observatorio Andalusí, que utiliza como fuentes los registros de la Administración general del Estado y los de la Unión de Comunidades Islámicas de España.
Por provincias, Ávila cuenta con 6.756 musulmanes; Burgos, con 10.289; León, con 8.338; Palencia, con 3.390; Salamanca, con 4.940; Segovia, con 6.615; Soria, con 3.894; Valladolid, con 10.425; y Zamora, con 1.784. A todos ellos habría que sumarles los que se encuentran en situación irregular, principalmente marroquíes, la nacionalidad mayoritaria por el momento de los mahometanos en la región, seguida de la española. En Castilla y León hay 26.741 musulmanes marroquíes y 21.440 españoles. Y ya de muy lejos se sitúan los argelinos, pakistaníes o senegaleses, con en torno a 1.500 habitantes, y otras nacionalidades con menos de 1.000, como los malienses, los bangladesíes, los gambianos o los nigerianos.
Este crecimiento de quienes profesan la fe islámica en la comunidad autónoma, lógicamente, se traduce en una expansión cultural que se puede observar en hechos como el propio estudio de la religión en los centros educativos de Primaria y Secundaria, donde el peso de musulmanes extranjeros y españoles se acorta. De los 8.114 alumnos musulmanes, que reciben clase de 17 profesores, 5.574 son inmigrantes y 2.540, casi la mitad, españoles. De la misma manera, esta presencia se observa en el número de entidades islámicas que hay en la región: 65; de las cuales 62 son comunidades y tres maqbaras, o «almacabras», como se refiere el propio informe a los espacios de enterramiento para musulmanes, como el de León, que ilustra esta información.