El Vicario General, el de Pastoral, el deán de la Concatedral, el presidente del Cabildo Catedralicio y buena parte del clero diocesano querían acompañar a don Abilio en sus últimas misas en Soria. Además, a la del domingo en El Burgo de Osma también acudía el Arzobispo de Burgos, don Mario Iceta.