Ermita de San Roque, en Valdavido
La campaña de micromecenazgo con la que los vecinos de un pueblo de León tratan de salvar su ermita del siglo XVI
Buscan recaudar 60.000 para consolidar el terreno, sustituir la cubierta y preservar su valor histórico y cultural para las generaciones futuras
Los vecinos de la localidad leonesa de Valdavido y la asociación sin ánimo de lucro Hispania Nostra impulsan una campaña de micromecenazgo para tratar de evitar la ruina definitiva de la ermita de San Roque, que se enfrenta a un riesgo real de colapso.
La campaña, promovida por la Junta Vecinal y los vecinos, tiene como objetivo recaudar 60.000 euros para acometer las obras necesarias de cimentación y restauración de cubierta que permitan asegurar su supervivencia y devolver la vida al espacio.
Situada en el camino entre Valdavido y Truchas, la ermita, cuyo origen se remonta a finales del siglo XVI, fue inicialmente advocada a Nuestra Señora de las Angustias, aunque posteriormente incorporó la devoción a San Roque tras las epidemias de la época. ,
A lo largo del siglo XVIII y comienzos del XIX se llevaron a cabo diversas ampliaciones y mejoras, como la espadaña, el presbiterio y la sacristía. Su arquitectura, de planta rectangular, destaca por la nave y el presbiterio separados por un arco triunfal de medio punto, así como por su pórtico exterior con pilar central y su singular armadura de par y nudillo. En su interior alberga dos tallas de la Virgen de las Angustias y San Roque, ambas sin retablo.
Durante generaciones, la ermita fue un símbolo de unión para los habitantes de Cabrera, ya que cada 16 de agosto acoge la festividad de San Roque y cada septiembre sirve como punto de partida del ascenso de los pendones al castillo de Peña Ramiro.
Signos alarmantes de deterioro
Sin embargo, desde hace más de una década, su estructura comenzó a mostrar signos alarmantes de deterioro, con goteras, grietas y hundimientos que llevaron a su cierre al público y a la prohibición de realizar actos en su interior.
En 2019, gracias a los esfuerzos vecinales, se realizó una intervención de emergencia en la cubierta y en el arco de medio punto para frenar daños mayores. No obstante, el problema de fondo persiste, ya que la ermita carece de cimentación adecuada y el terreno está provocando un hundimiento progresivo que, de no actuar, conducirá al derrumbe del templo.
La campaña de micromecenazgo permitirá abordar las actuaciones imprescindibles para evitar el colapso del edificio, comenzando por la cimentación inyectada, que consiste en consolidar el terreno mediante inyecciones de resina expansiva para mejorar sus características mecánicas e hidráulicas y estabilizar la estructura hasta lograr un leve movimiento de elevación que garantice la máxima consolidación segura.
También se acometerá la sustitución total de la cubierta pendiente de restauración, ya que, aunque una parte fue reparada en 2019, sigue existiendo una zona deteriorada que provoca filtraciones y daños estructurales.
En función del éxito de la recaudación, podrían incluirse la restauración de las carpinterías de madera, la rehabilitación de los bancos, la instalación de iluminación interior mediante placas solares fotovoltaicas, el rejuntado de las paredes, la limpieza del retablo y la adecuación del entorno.