El Belén de Renuncio está planteado en tres zonas. Por un lado, el pueblo de Belén, con la cueva al fondo; después, está la huida a Egipto a través de las catacumbas; y por último, la zona dedicada a Egipto, con el templo de Hatshepsut. Fue una de las novedades del año pasado y regresa en esta nueva edición. Tal y como recuerda García, está realizado en porexpan y escayola, y cuenta con unas medidas de tres metros de ancho, 1,5 metros de alto y un metro de profundidad, siendo la mayor construcción realizada en el Belén de Renuncio hasta el momento. El templo está decorado con 16 figuras de Osiris, 32 columnas, y ocho esfinges que cuentan con luz nocturna propia.