Comparecencia del consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ante la Comisión de esta área para informar sobre la gestión de la campaña de incendios 2025
Quiñones asume «errores» en la «guerra» de los incendios y la oposición le exige «autocrítica» y que dimita
El consejero defendió su continuidad y cuestionço que sea «tan malo» para el PP que encabece la lista a las Cortes por la provincia de León
El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, asumió durante su parecencia en las Cortes que pudo haber habido «errores» en la lucha contra los incendios del pasado verano, y argumentó que se produjo un escenario «de guerra», que calificó de «terrible». Sin embargo, la oposición echó en falta «autocrítica» y consideró que debería haber pedido «perdón» y haber dimitido, algo que él rechazó porque, según afirmó, suponía «huir» y «dejar abandonados» a los ciudadanos.
Suárez-Quiñones aprovechó su comparecencia en las Cortes, a petición de los grupos Socialista y Vox, para negar que acudiera «a rastras» y consideró que sí había hecho autocrítica, tanto en 2022 como entonces, con cambios «brutales» en el operativo. «No todo se habrá hecho bien», dijo a la oposición, al tiempo que calificó de «totalmente errónea» y de «estupidez» la expresión utilizada sobre su acto en Gijón, que atribuyó al «cansancio» y a la falta de «descanso».
Igualmente, el consejero, procurador del PP por León y responsable de la gestora provincial que dirigía el partido, señaló que la cuestión sobre si encabezaría de nuevo la lista a las Cortes por su tierra era algo «ajeno» a la Comisión e incluso a él mismo, aunque indicó que veía «preocupado» al dirigente de Podemos Pablo Fernández. «Si es que iba a ser tan malo para el PP», señaló, «que dejara que la encabezara», porque eso sería «bueno» para su formación. «Yo veía que me querían los que me querían, los míos me querían», dijo.
En ese sentido, el consejero aprovechó para negar que la Junta hubiera dado orden de falsear algún dato sobre los medios desplegados, ante las preguntas de la socialista Nuria Rubio, vicesecretaria general del PSCyL, e insistió en que habían hablado con «muchas personas», no así con quienes conformaban organizaciones próximas en lo ideológico al PSOE.
Comparecencia del consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ante la Comisión de esta área para informar sobre la gestión de la campaña de incendios 2025
En su turno, la socialista Nuria Rubio aseguró que el consejero había sido «de los peores políticos», porque, a su juicio, no estuvo «a la altura» ni «antes», ni durante, ni después, ya que señaló que acudió «obligado» a las Cortes. Además, afirmó que ya era hora de hablar «claro» y avanzó que su grupo ya había logrado descubrir la «verdad» sobre lo sucedido. De esta forma, denunció que la «información no cuadraba», lo que atribuyó a un «descontrol absoluto» o a la «mala fe», y acusó de que se estuvieran «falseando» los datos.
También la socialista cuestionó las razones de las bajadas del nivel de peligrosidad o la ausencia de un sistema de comunicaciones por satélite, probado en 2017. Además, apuntó que una misma brigada figuraba adscrita a dos incendios a la vez en León (Páramo del Sil y Fasgar), así como a jornadas de trabajo de hasta 25 horas continuas o a la existencia de recursos parados. Por otra parte, exigió el documento enviado al Gobierno para solicitar la movilización de medios.
Al respecto, el consejero insistió en que podía haber existido algún error humano en el registro de los medios y señaló que también podía ocurrir que una cuadrilla acudiera a dos incendios. Asimismo, asumió problemas en el sistema de comunicaciones, algo que afirmó que estaba «trabajado» y que tenía «margen de mejora», tras admitir que se compraron 100 tarjetas móviles al fallar la cobertura de la compañía contratada por la Junta.
Prevención en el monte
En nombre de Vox, José Antonio Palomo aseguró que la última campaña había sido de una «enorme gravedad» y no un «episodio aislado», por lo que pidió una reflexión «profunda y honesta» al consejero. Además, afirmó que lo sucedido no admitía un «discurso autocomplaciente» sobre su gestión.
«¿Qué había fallado?», preguntó a Suárez-Quiñones, al tiempo que reclamó una «gestión activa» del monte, porque, en su opinión, si estaba abandonado se convertía en un «riesgo evidente». Consideró que se había reforzado la extinción, pero que había fallado la prevención por la existencia de un «laberinto burocrático». «Castilla y León necesitaba un cambio de enfoque», dijo, y agregó que Vox rompería con las políticas verdes ideológicas. Por ello, garantizó que Vox apostaría «sin complejos» por la gestión «activa» del monte, el aprovechamiento forestal y la ganadería extensiva.
Suárez-Quiñones insistió en que la situación vivida había sido «inédita» y «extraordinaria» y precisó que Vox no había exigido dotar de más medios al operativo, aunque reconoció que lo apoyaron. También les recordó que pudieron haber convalidado el decreto-ley para «profundizar» en la reducción de las cargas administrativas.
Nadie al volante
El procurador de Soria YA Juan Antonio Palomar preguntó a Suárez-Quiñones qué le llevaba a no dimitir y a hacerse responsable de los «fracasos» de su gestión. «¿Por qué seguía usted ahí sentado?», le espetó tras recordar que no había «nadie al volante» y que el operativo lamentaba que «poco nos pasara».
De esta forma, echó en falta que no hubiera habido «autocrítica» y que, para la Junta, no hubiera nada que cambiar. A su juicio, ese verano falló un operativo «al 50 por ciento», «en precario» y «sin preparación» y aseguró que desde 2018 se estaba desmontando con el cierre de las torres de vigilancia. «Olvidaron a los ciudadanos y los dejaron abandonados», dijo, para cargar contra el «y tú más».
Suárez-Quiñones insistió en que se debían examinar las «causas», la «acción» y la «omisión» y no exigir directamente la dimisión, algo que consideró «muy simplista» y «fácil». «Mi obligación estaba en trabajar», dijo, para destacar el paso de los 49 millones del ejercicio anterior a casi 200 millones de presupuesto.
Mensaje para el consejero
En nombre de Unidas Podemos, Pablo Fernández aseguró que no esperaba «absolutamente nada» de una comparecencia que consideró trufada de «mentiras», «estupideces» y de una «falta de escrúpulos». «Fue vergonzoso», afirmó, por no haber mostrado «autocrítica», y preguntó a Vox si apoyaría al PP a partir de marzo si Suárez-Quiñones continuaba como consejero.
Sobre las causas de los incendios, Pablo Fernández negó que se debieran a los incendiarios, ya que señaló que en León no había habido ni un solo detenido, sino al «cambio climático». «Era obvio que ustedes no habían aprendido la lección», sentenció tras lo sucedido en 2022.
Además, el procurador trasladó al consejero un mensaje de los agentes medioambientales y bomberos forestales que leyó: «Ni olvidamos a los compañeros y voluntarios que faltan, ni lo vamos a perdonar. La única solución era tu dimisión, de parte de tu despilfarro».
Todos a una
Finalmente, la ‘popular’ Mercedes Cófreces defendió que el consejero de Medio Ambiente había dado explicaciones en las Cortes y consideró que el territorio debía tenerse en cuenta en el nuevo modelo de financiación autonómica que proponía el Gobierno, frente al criterio del líder de ERC, Oriol Junqueras, y al principio de ordinalidad. Además, reconoció la «responsabilidad» y el «trabajo» del operativo de Castilla y León, de los mandos, los equipos directivos y los consejeros, por haber actuado «todos a una».