Alfonso Fernández Mañueco, presidente de la Junta de Castilla y León, y Carlos Martínez, líder del PSOE en Castilla y León
La carrera electoral en Castilla y León avanza con los candidatos definidos mientras Vox mantiene la incógnita
Las elecciones se celebrarán el 15 de marzo y las Cortes se constituirán el 14 de abril
Los ciudadanos de Castilla y León están llamados a las urnas el 15 de marzo para elegir a los 82 procuradores que les representarán en las Cortes, que se constituirán el 14 de abril. El escenario político de cara a los comicios está ya prácticamente despejado. Todos los grandes partidos han elegido a su candidato, salvo Vox, que, de acuerdo con el Estatuto de la formación, dijo que no designaría candidato hasta el inicio oficial del proceso electoral.
En el caso del Partido Popular, concurrirá de nuevo con Alfonso Fernández Mañueco como cabeza de cartel, sin primarias ni debate interno. El actual presidente de la Junta afronta una cita que, de revalidar el cargo, podría ser la última como candidato, al acercarse al límite de mandatos que fija la normativa autonómica.
Mañueco llega a la cita con las urnas tras una legislatura marcada por la inestabilidad. Tras dos gobiernos de coalición fallidos (primero con Ciudadanos y después con Vox, alianza rota en julio de 2024), Mañueco ha gobernado en minoría durante el último año y medio, sin presupuestos aprobados y con iniciativas relevantes tumbadas en las Cortes. El PP apela ahora a la experiencia de gestión y a la necesidad de estabilidad, aunque desde una posición más abierta que en anteriores convocatorias.
El presidente de la Junta y del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, en una imagen de archivo.
En el PSOE, el relevo está ya consolidado. El alcalde de Soria y líder autonómico socialista, Carlos Martínez, sustituye a Luis Tudanca con la aspiración de situar a su partido como primera fuerza más votada. Los socialistas confían en que la fragmentación del bloque de la derecha, especialmente por el papel de Vox, juegue a su favor.
Carlos Martínez, secretario general del PSOE de Castilla y León
Martínez mira al precedente de 2019, cuando el PSOE ganó en votos, pero quedó fuera del Gobierno por el acuerdo entre PP y Ciudadanos, y trata ahora de trasladar el mensaje de que un nuevo reparto parlamentario podría abrir la puerta a una alternativa real.
Vox, la incógnita pendiente
La única gran formación que aún no ha despejado su candidatura es Vox. Tras la salida del exvicepresidente de la Junta, Juan García-Gallardo, el partido mantiene el suspense sobre quién encabezará la lista. Entre los nombres que suenan con más fuerza figura el del presidente de las Cortes, Carlos Pollán, que ya ha manifestado públicamente que se pone «a disposición del partido» si la dirección nacional así lo decide.
Junto a él aparece como alternativa el portavoz parlamentario, David Hierro, quien el pasado mes de septiembre dijo que el candidato de la formación verde sería «mucho mejor que el del PSOE y que Mañueco». «Alguien que pueda mirar a los ojos de la gente, porque en Vox hemos cumplido siempre con la palabra dada», añadió.
Más allá de las tres grandes formaciones, el mapa electoral se completa con fuerzas que buscan consolidar su espacio. La Unión del Pueblo Leonés (UPL) concurrirá con Alicia Gallego, en un momento de crecimiento del leonesismo, y ¡Soria Ya! repite candidatura con Ángel Ceña
En el espacio de la izquierda alternativa, IU, Sumar y Verdes concurrirán juntos con Juan Gascón como cabeza de cartel, mientras que Podemos, en coalición con Alianza Verde, afrontan una nueva etapa en la Comunidad bajo el liderazgo del salmantino Miguel Ángel Llamas. En cuanto a Por Ávila, volverá a presentar por tercera vez a Pedro Pascual como candidato a presidir la Junta.
Además, hay nuevos partidos, como Nueve Castilla y León, fundado por Silvia Clemente, anteriormente en las filas del PP y Ciudadanos. También concurren otras formaciones localistas como ¡Vamos Palencia!, con el agricultor y profesor Juan Jesús Acosta al frente, y los zamoranos de Ahora Decide y España Vaciada, que se presentarán en coalición, aunque todavía no han formalizado a su cabeza de cartel.
Alianzas y pactos, la clave tras el 15 de marzo
Más allá de los nombres propios, la campaña estará previsiblemente marcada por la necesidad de sellar alianzas para garantizar la gobernabilidad. El escenario político de Castilla y León apunta a una nueva fragmentación parlamentaria en la que ninguna fuerza parece en condiciones de alcanzar por sí sola la mayoría absoluta, situada en 42 procuradores.
Esta realidad convierte los pactos postelectorales en un elemento central del debate, con la experiencia reciente como telón de fondo. Así las cosas, el papel que jueguen Vox y las formaciones de ámbito provincial será determinante no solo para inclinar la balanza entre bloques, sino para definir la estabilidad del próximo Gobierno autonómico.