El coordinador autonómico y candidato de IU a la Presidencia de la Junta, Juan GascónMiriam Chacón

Elecciones en Castilla y León 2026

IU y Podemos airean sus guerras intestinas en Castilla y León con el veto a Sumar como telón de fondo

Ambas formaciones se lanzan reproches públicamente con versiones contradictorias tras fracasar sus contactos para tratar de ir juntos a unos comicios en los que la izquierda radical podría quedar fuera de las Cortes

Tras varios días de enredos, dimes y diretes, reuniones canceladas y comparecencias que finalmente no se produjeron, los partidos de la izquierda a la siniestra del PSOE van aclarando qué es lo que ha pasado para que finalmente no concurran juntos a las elecciones autonómicas en Castilla y León, el próximo 15 de marzo. Eso sí, con versiones contradictorias entre sí y reproches. Muchos reproches. Pero con el resultado final de que concurrirán por separado para batirse por un puñado de votos.

Y es que ha llovido mucho desde que la posibilidad de que Pablo Iglesias tomase los cielos «por asalto» fuese algo posible y, en el caso castellanoleonés, Unidas Podemos, la antigua coalición entre IU y Podemos, apenas ha contado con un procurador en las Cortes castellanoleonesas, en la figura del locuaz Pablo Fernández, secretario de Organización de los 'morados', quien se veía obligado a compartir el Grupo Mixto con el también venido a menos Francisco Igea, quien llegó a gobernar de la mano de Ciudadanos junto a Alfonso Fernández Mañueco, aunque ahora eche pestes de él, del PP y de los 'naranjas'.

Una vez que el presidente de la Junta y candidato 'popular' anunció que los castellanos y leoneses estaban convocados a las urnas el próximo 15 de marzo, comenzaron los movimientos entre la izquierda radical para tratar de armar una candidatura conjunta con el objetivo real de servir de muleta del PSOE de Carlos Martínez, siempre que a éste le dieran los números. El 9 de diciembre, Izquierda Unida y Sumar convocaban a los medios para anunciar que irían juntos a los comicios de la mano de Juan Gascón, un profesor católico, como cabeza de lista, por parte de IU, y con Marina Echebarría, coordinadora general de Movimiento Sumar Castilla y León y primera catedrática transexual de España, de número dos, en una coalición en la que también participa Verdes-Equo.

A una pregunta de El Debate sobre si no era «contraproducente» que su espectro ideológico, toda vez que apenas tenía un asiento en la Cámara autonómica, fuese por separado a las elecciones, ambos admitían que sí, y apuntaban a Podemos como el culpable de que esto fuese así. Casi mes y medio después, sin embargo, anunciaban que se estaban produciendo conversaciones entre IU y Podemos –junto con Verdes-Equo– para tratar de enmendar la situación, pero no solo no ha sido posible, sino que han dejado la credibilidad de los protagonistas bastante tocada por cómo se han hecho, y publicitado, las cosas.

«Premisas imposibles»

Así, este viernes, Gascón criticaba que Podemos exigía «premisas imposibles» para confluir en una candidatura de unidad que su formación ha intentado alcanzar «con todas sus fuerzas», «al límite de sus posibilidades» y «estrujando» los plazos. Los encuentros, telemáticos y con el citado Fernández en vez de con el coordinador de Podemos Castilla y León, Miguel Ángel Llamas, han dado «de sí lo que da de sí», según el de IU, quien criticaba que la única reunión presencial programada, para el pasado lunes, finalmente fue suspendida. Hay «algunos actores políticos que han decidido no participar en ese proceso», lamentaba Gascón.

El coordinador de Podemos Castilla y León, Miguel Ángel LlamasLeticia Pérez

Según éste, los de Podemos han mareado mucho la perdiz, con la premisa de dejar fuera de la ecuación al Sumar de Yolanda Díaz. O, en palabras, del dirigente comunista, «eliminar del espacio político en el que Izquierda Unida estaba trabajando a una de las partes». También que Izquierda Unida encabezaría Valladolid y Podemos León y Burgos. «Y eso a la mañana siguiente se convierte en que eso no puede ser y que se cambia», denunciaba el docente, quien añadía que «al final, el problema es que no sabes a qué atenerte», con un proceso que ha carecido de «cercanía» y «confianza» entre las partes y que no se ha hecho «con democracia».

Un relato, el de la búsqueda de culpables, que no casa en absoluto con la versión podemita, más allá de que ambos están de acuerdo en que no están de acuerdo. Este sábado, Llamas defendía que Podemos había hecho «lo posible y lo imposible» por alcanzar un acuerdo con Izquierda Unida. «Hemos actuado con mucha generosidad, llegando a ofrecer compartir el número uno de Valladolid con IU y alternar la duración del mandato, con dos años para cada uno, algo que se ha hecho por ejemplo en Murcia y que ha funcionado muy bien», afirmaba.

En declaraciones recogidas por Ical, Llamas explicaba que él mismo llegó a renunciar a formar parte de la candidatura en Valladolid para garantizar que se pudiese compartir ese escaño, «ya que las listas tienen que ser cremalleras y además era una muy buena oportunidad para que una mujer de Podemos encabezase y compartiese ese escaño», pese a lo cual se encontraron con «la negativa de IU».

Según Podemos, IU estaba dispuesta a romper con Sumar para ir con ellos a las elecciones

«Es importante que al hacer una coalición se hagan primarias», lo que calificó como «un escollo fundamental» en las negociaciones. «La democracia para Podemos es irrenunciable. Si renunciamos a las primarias y a prohibir las puertas giratorias (y ya tenemos algún ejemplo también en Izquierda Unida donde se ha intentado transitar la puerta giratoria), conquistas democráticas que vienen del 15M y que para nosotros son nuestra seña de identidad, estaremos perdidos», reflexionaba, antes de sacar pecho sobre el distinto espíritu de ambas formaciones –más allá de lo indistinguibles en lo ideológico para el común de los mortales–.

Según Llamas, Podemos Castilla y León «no entiende la política como un juego de sillones, sino como un espacio para las convicciones democráticas». Al ser preguntado sobre la «falta de confianza» que les achacaba Gascón, el coordinador 'morado' despejaba con que «la falta de confianza no ha sido un problema, si bien las filtraciones a la prensa no han ayudado a la negociación y esas filtraciones han llegado de IU».

Asimismo, cuestionado sobre la supuesta exigencia de expulsar a Sumar del acuerdo, Llamas sacaba la artillería pesada: «Izquierda Unida accedió a romper con Sumar y por eso entramos a negociar quién lideraba la candidatura por Valladolid». Y es que, según él, «el principal escollo ha sido quién lideraba la provincia de Valladolid y con qué método». El resultado, que el posible acuerdo «es ya parte del pasado» –Llamas dixit– y que el electorado más a la izquierda tendrá dos batiburrillos de siglas para elegir el 15-M: de un lado, IU, Sumar y Verdes-Equo; del otro, Podemos y Alianza Verde. En 2022, Unidas Podemos obtuvo el 5,08 % de los sufragios–61.290 votos–, con lo que lograron un representante. Ahora está por ver si con esta nueva fórmula no se convierten todas en fuerzas extraparlamentarias.