Demolición de las chimeneas de la antigua Central Térmica de Compostilla II de Cubillos del Sil (León)César Sánchez

El Bierzo pierde su silueta más reconocible: así ha sido la demolición de las dos chimeneas de Compostilla II

La central térmica, inaugurada en 1972 y ampliada posteriormente hasta 1985, se cerró en junio de 2020

A las 13.00 horas en punto ha comenzado la voladura controlada de las dos chimeneas y el edificio de tolvas de la central térmica de Compostilla II, en la localidad leonesa de Cubillos del Sil. Ambas estructuras formaban parte del paisaje berciano y se habían convertido en un símbolo de la tradición minera de la zona.

Las imponentes columnas, de 270 y 290 metros de altura, se levantaron hace medio siglo. Su voladura forma parte del proceso de desmantelamiento de la central térmica (propiedad de Endesa), que se prevé que termine este año. En agosto de 2023 se derribaron las torres de refrigeración y una chimenea.

Voladura controlada de las torres de Compostilla IICésar Sánchez | Ical

El operativo y los trabajos previos a la demolición comenzaron a las 9.00 horas de este jueves. Como parte de las medidas de seguridad, se cortaron los accesos a la zona y se estableció un área de exclusión en un radio de 200 metros. Asimismo, se fijó un perímetro de 400 metros en torno a las chimeneas y a la nave de tolvas, además del corte de vías externas, con el fin de garantizar la seguridad.

Voladura controlada de Compostilla IICésar Sánchez

Está previsto que el dispositivo se mantenga activo hasta las 14.30 horas, momento en el que se restablecerán las condiciones de seguridad y se reabrirá el tráfico

Voladora controlada de Compostilla IICésar Sánchez

La central térmica de Compostilla, inaugurada en 1972 y ampliada posteriormente hasta 1985, se cerró en junio de 2020, cuando su capacidad era de algo más de 1.000 megavatios. El complejo ocupa una superficie total de unas 375 hectáreas y la central contaba con cinco unidades térmicas, según fuentes de Enel Green Power.

«Cumplió su misión»

Endesa ha puesto en marcha el Plan Futur-e en el entorno de la central de Compostilla, inscrito en su compromiso con una transición justa que permita avanzar en la descarbonización de la economía siguiendo criterios de sostenibilidad.

Asimismo, Endesa recalca que la central térmica de Compostilla cumplió «de manera excelente» su misión. «Compostilla busca una nueva vida, un nuevo futuro», señala, a través de un plan de futuro que incluye la recolocación de todos los trabajadores de la planta y el estudio de nuevos proyectos de energía renovable, que supondrían una inversión de unos 240 millones de euros.