Jesús Cuadrado, en 2004, depositando una papeleta socialista en un colegio electoral
Un histórico del PSOE que se marchó tras la llegada del sanchismo anuncia que votará a Mañueco y a Feijóo
Procurador en Cortes, diputado en el Congreso y secretario general de los socialistas zamoranos, Jesús Cuadrado es otro de los exdirigentes de un partido en el que ya no se reconocen
La foto que ilustra esta información es de 2004 y quien aparece en ella es Jesús Cuadrado, un histórico dirigente socialista que, entonces, depositaba orgulloso en una urna electoral la papeleta del PSOE. El próximo 15 de marzo, más de dos décadas después, el exprocurador en Cortes, exdiputado en el Congreso y exsecretario general de los del puño y la rosa en Zamora hará lo propio, con más canas y con el cambio del rojo socialista por el azul 'popular'. Y es que Cuadrado ha anunciado que en los comicios en Castilla y León apostará por Alfonso Fernández Mañueco y por Alberto Núñez Feijóo, en las generales, cuando éstas se celebren.
El viraje de este geógrafo y político, que estuvo siete años en la Cámara Baja, donde fue portavoz de Defensa y de Agricultura del Grupo Parlamentario Socialista, no ha sido inmediato. Ya en 2020 se dio de baja de la formación para recalar en el Ciudadanos que entonces lideraba Inés Arrimadas. Ahora, sin embargo, su camino le va a hacer optar por los 'populares' «por sentido común» y porque «no hay alternativa real» al PP si se quiere «sacar a España del pozo», según avanzaba en El Español, medio del que es columnista.
Para Cuadrado, «el daño que ha producido el sanchismo no es un daño de chapa y pintura; es un daño de motor» y no se circunscribe solo a la política nacional, sino también a la de la Comunidad, donde ve al PSOE de Carlos Martínez entregado a ese sanchismo que, como a otros dirigentes históricos socialistas, en mayor o menor medida, los ha alejado de sus siglas de siempre.
Ante esta tesitura, defiende que en Castilla y León el Ejecutivo de Mañueco ha sabido alcanzar indicadores entre los mejores del país, como en Educación o Sanidad. Todo ello frente a un PSOE al que no ve remedio: «No es un edificio que se pueda rehabilitar; solo admite derribo», apunta con una metáfora sobre su antiguo partido, al que advierte que no le servirá tampoco el argumento del miedo a la «ultraderecha» en las elecciones castellanoleonesas.
Cuadrado se había venido desmarcando de las políticas ejercidas por Sánchez y su Gobierno desde hace tiempo. Así, por ejemplo, en 2021 fue, de la mano de la plataforma Unión 78, uno de los convocantes de una manifestación en la madrileña plaza de Colón contra los indultos a los dirigentes independentistas catalanes que perpetraron los hechos golpistas del 1 de octubre de 2017.
Más recientemente, hace solo unos días, se despachaba en Cope contra el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, por achacar a las políticas del difunto expresidente aragonés Javier Lambán el batacazo electoral de Pilar Alegría en las elecciones autonómicas en esa región. «El final que nos espera del sanchismo, el hundimiento del sanchismo, porque va a caer, nos irá deparando de manera permanente casos de inmoralidad como esta», zanjaba sobre las palabras de López, que definía como de una «indecencia insuperable».