Un joven ha fallecido este viernes en Valladolid tras resultar apuñalado supuestamente por un menor, de 13 añosEFE/ R. García

La familia y la comunidad colombiana despiden al joven de 18 años apuñalado en Valladolid por un niño de 13

La familia de la víctima niega que su hijo perteneciera a una banda hispanoamericana

La familia y la comunidad colombiana de la ciudad de Valladolid despiden este domingo a Juan Esteban Rubio, el joven de 18 años que murió el viernes apuñalado supuestamente por un menor de edad, de 13 años, y que será incinerado en el cementerio de Las Contiendas.

Fuentes de la Policía Municipal han explicado a Efe que desde el sábado mantiene desplegado un dispositivo preventivo en el entorno del cementerio para prevenir situaciones de riesgo, después de que estos hechos hayan sido vinculados preliminarmente por los investigadores de la Policía Nacional con un contexto de enfrentamiento entre bandas hispanoamericanas, en concreto los Trinitarios y los Dominican Don't Play (DDP).

Como consecuencia de estos hechos, el considerado como supuesto autor material de las puñaladas mortales ha ingresado en el Centro de Menores Infractores del Zambrana, en la misma ciudad de Valladolid, al igual que otra joven de 17 años vinculada supuestamente con los hechos, mientras que otra de 18 años ha ingresado en prisión, ya que ambas acompañaban al menor de 13 años en el momento de la agresión.

La familia niega que fuese un pandillero

En una conversación con el diario El Norte de Castilla, los padres del joven apuñalado han negado que su hijo perteneciera a banda alguna y lo han definido como «noble»: «Éramos una familia de bien, somos una familia de bien. Llegamos cuatro y tristemente nos vamos a despedir de mi hijo y ahora seremos tres», ha lamentado la madre, Mónica Alejandra Torres.

Sobre el hecho de que, por tener 13 años, el supuesto asesino de su hijo no pueda ser imputado, el padre de la víctima, Diego Felipe Rubio, ha sostenido que «no es posible que por matar te feliciten prácticamente» porque «eso no tiene perdón de nadie».

Policías, a las puertas del Hospital Clínico de Valladolid, este viernesEFE/ R. García

Ambos progenitores han denunciado que la madre del menor agresor, con la que llegaron a hablar, había pedido ayuda «en repetidas ocasiones» a los Servicios Sociales y a la Policía, pero le respondían que «no podían hacer absolutamente nada hasta que no pasara algo». «Pasó. ¿Teníamos que llegar a esto?», ha reflexionado el padre.

«Ese niño necesita también ayuda»

La madre ha asumido que «ese niño necesita también ayuda» y ha indicado que él sí quería pertenecer a una banda pero, al parecer, nunca llegó a entrar porque «no le aceptaron».

Para ayudar a la familia con los gastos vinculados al funeral un establecimiento hostelero regentado por otra ciudadana colombiana ha puesto en marcha una recaudación de dinero.

El joven asesinado cumplió la mayoría de edad el pasado martes, 17 de febrero, y estudiaba en el Instituto Ribera de Castilla, donde familiares y amigos han levantado un improvisado altar con flores para recordar a Juan Esteban Rubio, quien además jugaba a fútbol como portero en el club Juventud Rondilla.