Centro Penitenciario de Villahierro (León)Subdelegación del Gobierno en León

Marlaska convierte la cárcel de León en «un polvorín», con cinco agresiones a funcionarios en una semana

El sindicato de prisiones Acaip denuncia que en menos de un año el Centro Penitenciario de Villahierro ha pasado de acoger a 840 internos a tener actualmente más de 1.100, con lo que cada vez «es más difícil» realizar el trabajo de forma segura

El sindicato de prisiones Acaip ha denunciado este domingo la «insostenible» situación en el Centro Penitenciario de Villahierro (León) y ha alertado del riesgo «real e inminente» por las «continuas» agresiones, que en el caso de esta semana han padecido cinco trabajadores del Centro.

Los incidentes «graves», ha explicado, se repiten con una frecuencia «alarmante» con agresiones y episodios violentos «continuos» que ponen en peligro la integridad de los trabajadores y la seguridad en la prisión, según informa Europa Press.

En concreto, el pasado miércoles día 18 un trabajador, al intervenir en una pelea que se producía entre varios internos, fue agredido en el módulo cuatro por uno de los presos. Dicho trabajador tuvo que recibir asistencia en un centro hospitalario de León, donde fue atendido a causa de los golpes recibidos.

En el día de ayer otro interno en el módulo 14 agredió «brutalmente» con un palo de escoba (que previamente había sido partido) a otros cuatro trabajadores que resultaron lesionados y tuvieron que recibir asistencia médica en el centro, uno de los cuales tuvo que acudir a los servicios de urgencias de un centro hospitalario de León, según fuentes de Acaip.

Estas agresiones, según ha advertido el sindicato de prisiones, «no son hechos aislados», sino la consecuencia de un «deterioro evidente» de la seguridad y de la falta de medios suficientes para garantizarla. Al respecto, ha precisado que el Centro Penitenciario de León, dependiente del Ministerio de Interior de Fernando Grande-Marlaska, a través de la Secretaría de Instituciones Penitenciarias, ha pasado en menos de un año de albergar a 840 internos a tener actualmente más de 1.100 reclusos, lo que representa un aumento del 32 por ciento de la población reclusa en una prisión donde cada vez «es más difícil» realizar el trabajo de forma segura.

«Es algo que nunca había ocurrido»

«Cinco trabajadores agredidos en tan solo una semana es algo que nunca había ocurrido en León y algo que no podemos permitir», ha subrayado y ha añadido que las peleas, agresiones e incidentes son «diarios», por lo que la prisión leonesa, ubicada en Mansilla de las Mulas, es «un auténtico polvorín».

Ante esta situación Acaip ha insistido en la necesidad de adoptar medidas «urgentes y efectivas» y ha advertido que, de no hacerlo, las consecuencias pueden ser «muy graves». «La sobreocupación cada vez es mayor y el resultado es que la excepción se ha convertido en norma», ha apostillado.

Finalmente, ha señalado que la mayoría de las celdas alberga dos presos, lo que «dispara» la tensión y dificulta cualquier labor de tratamiento y reinserción. «La curva de la población reclusa en León ha entrado en una fase de ascenso acelerado que amenaza con quebrar el sistema penitenciario en el centro», ha concluido.