Alvise Pérez, este jueves, en un mitin en Salamanca
Alvise entra en escena en Castilla y León 'disparando' contra todos a la busca de un procurador
El líder de Se Acabó la Fiesta arropa en un mitin en Salamanca a Lucía Echevarrieta, la candidata con la que SALF espera irrumpir en las Cortes autonómicas con su discurso antisistema
Un centenar de personas acudían en la tarde de este jueves a la plaza de los Bandos de Salamanca para escuchar uno de los pocos mítines que Luis Pérez (Sevilla, 26/02/1990), más conocido como Alvise Pérez, ha dado hasta la fecha en Castilla y León como antesala a las elecciones autonómicas en Castilla y León y como líder de la formación Se Acabó La Fiesta.
SALF, que obtuvo tres diputados en las elecciones europeas de 2024, llega a los comicios castellanoleoneses del 15-M tras quedarse a las puertas de lograr un escaño en las Cortes de Aragón. De hecho, la formación liderada por Alvise consiguió un 2,74 % del total de los votos, 17.983 en toda la Comunidad, muy por delante incluso de Podemos, que sumó 6.206 votos.
En la lluviosa tarde salmantina, Alvise arremetía contra todos los partidos, sin micro ni otra ayuda que no haya sido subirse a un banco de piedra de la céntrica plaza de los Bandos. «O nos movemos los que no dependemos de los partidos, o estamos muertos», decía el sevillano, que había anunciado una rueda de prensa y no un mitin al uso como ha sido. El líder de SALF estuvo acompañado de la burgalesa Lucía Echevarrieta, candidata a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, quien no intervino, y el exprocurador de las Cortes por Vox, Javier Teira, número 1 por Salamanca, que tampoco.
«Meterse contra el sistema no es fácil. En el mismo momento en el que te metes contra el sistema, se nos calumnia, injuria, aparecen noticias falsas», subrayaba el sevillano, que también aseguraba haber padecido una «persecución judicial y una persecución mediática». «Es increíble lo que tenemos que aguantar», lamentaba.
«Pero también, si veis la historia de España, veréis que quien cambia realmente un país es un grupo bien organizado de gente libre, valiente. No son millones y millones de personas, son personas concretas en ciudades concretas, incluso pequeñas, muy pocos cientos que son capaces de cambiar un país», confiaba Pérez entre aplausos.
El líder de SALF hablaba también de los inmigrantes, ya que ha asegurado que el problema «no es de raza, ni de color de piel. Es cultural, de gente que viene de países donde agredir a las mujeres es normal o colgar a los homosexuales es normal. Somos un pueblo abierto y solidario, pero yo hablo de algo que se llama autopreservación, que, si no hay para nosotros, porque lo malgastan entre los partidos políticos, cómo va a haber para media África», reflexionaba.
Alvise, en Salamanca, junto con su candidata a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Lucía Echevarrieta, a la izquierda de la foto
Además, pedía que «se priorice a los que han contribuido al sistema y que mi madre no tenga que esperar ocho horas en Urgencias». «Son cosas de sentido común», apuntaba.
En cuanto a sus adversarios políticos, Alvise denunciaba que «a unos le pagan 35.000 euros al mes por ser asesor» o que a un eurodiputado le dan «dos millones de euros para asesores», además de añadir que este dato «solo lo hemos denunciado nosotros, el resto de gente ha estado callada». «¿Cómo es posible que la gente no supiera que a un eurodiputado le entra en cuenta entre gastos, sueldo y dieta más de 60.000 euros al mes?», se cuestionaba. «Una persona que cobra 60.000 euros al mes del sistema, ¿a quién va a defender, al sistema o a ti?», lanzaba.
Yo no estoy lleno de odio, yo estoy lleno de amor por un país que a mí personalmente me ha visto crecer
Alvise, además, lamentaba que la política «nos esté separando a todos, dividiendo, radicalizando y polarizando». «Están haciendo que nos odiemos entre hermanos. Ayer me paraba uno de Juventudes Socialistas y me dio un abrazo porque está igual de harto que todos nosotros», aseveraba.
«Yo no estoy lleno de odio, yo estoy lleno de amor por un país que a mí personalmente me ha visto crecer. Y yo, que he estado siete años en Inglaterra porque no tenía ni para comer, no tenía ni para forrar los libros del colegio en Sevilla, tengo amigos con dos carreras, máster, posgrado, idiomas y la madre que lo parió sirviendo copas a las tres de la mañana en un bar. ¿De qué coj**** sirve estudiar si luego te dejan tirado como las ratas y no tienes de alguna forma de progresar?», se preguntaba.
Además, instaba a «que los ministros del Gobierno pasen una oposición pública para que tengan un mínimo de preparación para gestionar miles de millones de euros». «¿Cómo es posible que el ministro de Sanidad de un país de 48 millones de habitantes sea un filósofo que no ha gestionado un hospital nunca? ¿Cómo es posible que el ministro de Defensa no sea un militar condecorado?», apuntalaba.
Polémica con el programa
Alvise criticaba también a los «Koldos, los Ábalos, los Santos Cerdán, que no se diferencian en nada de los Felipe González o José Bono que se han hecho de oro y luego se han ido». Además, aseguraba esperarse «lo peor» del PP y del PSOE, pero «de los nuevos partidos políticos, también». Y así deslizaba que no conoce los «sobresueldos» ni de Alberto Núñez Feijóo ni de Pedro Sánchez ni de Santiago Abascal.
Programa electoral de Se Acabó la Fiesta para las elecciones en Castilla y León, donde hay referencias a Aragón
«Yo ahora no me fío de absolutamente nadie», agregaba el líder de SALF antes de preguntar a los que critican que no tiene programa electoral: «¿Para qué voy a presentar un programa si nadie lo cumple?».
Precisamente la última polémica que ha vivido Alvise tiene que ver con el programa electoral de Castilla y León, ya que al equipo de SALF encargado de editar el de Aragón se le ha olvidado retirar las alusiones a los aragoneses en muchas ocasiones. Tampoco han cambiado las fechas de las elecciones de Aragón, que fueron el 8 de febrero. En el 'contrato electoral' como ellos lo denominan, y que ya han rectificado en la web, aunque no en los panfletos físicos repartidos en la capital charra, se podían leer expresiones como «comunidad aragonesa», «campo aragonés» o «sistema público aragonés».