Lucía Echevarrieta, candidata de Se Acabó la Fiesta a la Junta de Castilla y León
Entrevista | Candidata de Se Acabó la Fiesta (SALF)
Lucía Echevarrieta: «Castilla y León se muere demográficamente y eso requiere una respuesta política»
Abogada y empresaria inmobiliaria, la candidata del partido liderado por Alvise Pérez espera poder entrar en las Cortes autonómicas y «enterrar definitivamente a Podemos y otras formaciones de las instituciones»
Lucía Echevarrieta Martín (Burgos, 1988) tiene su propio despacho de abogados y su agencia inmobiliaria y, asimismo, ha sido hasta hace poco la presidenta de la Agrupación de Jóvenes Empresarios de Burgos. Sin embargo, hace unos meses decidía entrar en política de la mano de Alvise Pérez y su partido, Se Acabó la Fiesta (SALF), con el que concurre como candidata a la Presidencia de la Junta de Castilla y León en las elecciones del próximo 15 de marzo.
Echevarrieta atiende a El Debate por teléfono desde su despacho en la capital burgalesa, aunque inmediatamente después de la entrevista pone rumbo a Soria para seguir apurando los últimos días de campaña antes de unos comicios que cree que permitirán a su partido estar dentro de las Cortes autonómicas.
–El otro día denunciaron que habían sufrido una agresión por parte de autodenominados «antifascistas» en Burgos. ¿Cómo se encuentra? ¿Qué pasó exactamente?
–Sí, bueno, estoy bien. Es cierto que gracias a que la policía intervino, tanto la Policía Nacional como la Policía Local que nos hicieron un cordón de seguridad en la mesa, estamos bien, pero se estaba ya empezando a pasar a las manos. Era una marcha no autorizada de un grupo bastante numeroso antifascista y empezaron a rodear a la mesa, empezaron a empujar a los integrantes, tirando todo al suelo, apagando cigarros en las mesas, con las banderas que llevaban agredieron a varios de los componentes de la mesa. Y, por supuesto insultos y demás lindezas.
Alvise Pérez y Lucía Echevarrieta, de SALF, en el Parlamento Europeo
Entonces, aparecieron los antidisturbios y ya nos hicieron el cordón de de seguridad por delante, justo por donde estaban pasando estos manifestantes o no sé como denominarlos. Por detrás estaba también protegiéndonos la Policía Local. Estamos bien. No se llegó a nada grave como tal, pero evidentemente hubo un atentado contra la mesa informativa y personalmente contra varios de los miembros, además de, lógicamente, atentar contra el derecho de libre expresión y de la propia democracia, que tanto demandan estos seres de luz.
–Abogada, empresaria inmobiliaria, hasta hace poco presidenta de la agrupación de empresarios jóvenes de Burgos… ¿Cuándo y por qué decide entrar en política y unirse al proyecto de Alvise Pérez?
–Llevo ya unos cuantos meses, creo que desde junio del año pasado. Mi motivación real fue que un día, ya harta de sobre todo lo relativo a la actividad empresarial, el tema de los impuestos y la asfixia por parte de Hacienda y del maltrato que tenemos los autónomos y las pequeñas y medianas empresas en general, pues decidí dar un paso más y tomar la iniciativa de intentar cambiar la situación.
Yo ya llevaba tiempo siguiendo a Alvise, desde desde la pandemia, incluso antes, desde Filomena, en Madrid, y realmente pienso que es un gran proyecto. Conozco desde dentro a todo el equipo, que es maravilloso, totalmente capacitado, y la verdad es que somos como una gran familia. Y además de mi motivación personal concreta, a mayores, me motivaron todas las cuestiones que se defienden, que entendemos que son totalmente necesarias y urgentes para cambiar la situación que tenemos, sobre todo los ciudadanos de a pie, que somos los que sufrimos directamente las malas decisiones que se están tomando por parte del Gobierno.
-¿Qué ofrece su partido frente a otras opciones políticas?
–Lo primero, inexperiencia política, que eso es fundamental. Nosotros no le debemos nada a nadie. Somos personas normales que tenemos nuestro trabajo al que volver. No tenemos ninguna aspiración política ni nos repartimos sillones antes de entrar siquiera en las instituciones, sino que venimos a pelear y a defender lo que realmente los ciudadanos necesitan y quieren. Somos personas cansadas y hartas del desastre a este nivel que estamos teniendo con estos gobiernos corruptos que nos llevan gobernando desde hace 40 años sin mejorar la situación, más allá de mejorar su propia situación personal con sus chiringuitos y su red clientelar, que aquí en Castilla y León llevamos teniendo desde hace más de 35 años.
-Trascendió que han difundido en la Comunidad programas que por error hacían referencia a Aragón y los aragoneses. ¿Es el mismo programa que allí? ¿Qué medidas concretas aplicaría en Castilla y León?
–Evidentemente, eso fue un error puntual. Se corrigió al instante y, como se puede comprobar, el programa electoral completo está en la página web, así como en la propia información que distribuimos y en las mesas informativas y a través de las redes sociales. Es un programa concreto para Castilla y León con, lógicamente, los puntos principales que afectan a esta gran comunidad, que sí que es cierto que puede coincidir, como no puede ser de otra manera ,con otros territorios en España. Hay cosas que son generalizadas, como por ejemplo la vivienda, que es un gran punto de debate donde tenemos que centrarnos, ya que, como bien sabemos, es totalmente inaccesible, bien sea de de primera mano o bien heredada, por el tema de los grandes impuestos y la fiscalidad brutal que tenemos para acceder a una vivienda.
O la sanidad, que es precaria. A nivel nacional sí que es cierto que hay diferencias entre unas comunidades y otras, porque son competencias transferidas, pero creo que de manera generalizada es uno de los grandes puntos que tenemos en común también con el resto de comunidades en Castilla y León. Lo que no es normal es que haya 185.000 personas en lista de espera de más de nueve meses. Eso no es de recibo. ¿Cómo se puede suplir o mejorar esta situación? Evidentemente destinando más dinero a la sanidad, quitándolo de otros sitios. ¿Cuáles? Primero, las subvenciones directas a los partidos políticos y a los sindicatos y demás chiringuitos, así como a medios de comunicación que sabemos que están subvencionados por el Gobierno central o por el Gobierno regional.
Los políticos tienen que salir de las aulas y debemos tener una educación de calidad
Otro de los puntos importantes de Castilla y León es la despoblación. ¿Cómo evitar esto? Pues, evidentemente, haciendo otra vez que el campo sea rentable, no como ahora mismo, que están todos los ganaderos y agricultores asfixiados con una normativa fiscal y normativa interna que les asfixia, que no les permite ni siquiera sacar nada de rentabilidad. Y, mientras, sí abrimos mercados a otros extranjeros, sin cumplir ningún tipo de normativa ni nada. Tenemos que volver a que el campo sea rentable y que la Comunidad en este caso, que es la más grande de España, tenga un atractivo al que volver.
Y, en última instancia, también es importantísima la educación, que ahora mismo está totalmente politizada en las aulas. Los políticos tienen que salir de las aulas y debemos tener una educación de calidad. Aquí no tenemos niños. La natalidad en Castilla y León es, de media, de un hijo por familia en Castilla y León. Castilla y León se muere demográficamente y eso requiere una respuesta política valiente e inmediata. Todo lo demás es cerrar el chiringuito, sanear las cuentas y reconducirlo a lo que realmente importa.
–Hablaba del campo, ¿qué les parece el acuerdo europeo con Mercosur?
–Una de las noticias más comentadas en relación con Alvise fue que se criticó que no estuvo a la hora de la votación que se hizo en el Parlamento Europeo contra Mercosur, pero es que esa votación ya estaba amañada de antes y ya sabían qué se iba a votar y qué no. Alvise estuvo ese día precisamente manifestándose con los agricultores por esta injusticia. Al hilo de lo que he dicho antes, no es de recibo que a nuestros agricultores y ganaderos se les exija una burocracia y unos controles y una presión fiscal brutal precisamente para cumplir con esos estándares de calidad que tanto anhelamos todos a nivel nutritivo y a nivel químico, etcétera, pero sin embargo, si lo traemos de otros países, eso no se cumple. Y, por supuesto, eso va a hacer muchísimo daño a los agricultores y ganaderos y estamos, por supuesto, de su lado.
–Estos días de campaña está circulando un autobús de HazteOir que critica a Vox porque, aseguran, no defienden el derecho a la vida, algo a lo que, dicen, sí se ha comprometido su partido. ¿Cuál es su postura?
–HazteOir, al igual que el resto de asociaciones, conoce perfectamente nuestro programa y lo que defendemos. Hemos explicado antes que nosotros somos grandes defensores de la natalidad por una simple cuestión, y es que sin niños no hay futuro y lo que queremos es fomentar la natalidad entre los españoles también, porque nosotros somos un pueblo que tenemos que mantenernos. Todo lo que tenga que ver con la defensa de esa natalidad, evidentemente la apoyamos.
A nosotros se nos ha intentado tildar de ultraderecha, de ultra todo, y realmente nosotros no defendemos una ideología concreta
–La propuesta política de SALF propone «derribar el sistema corrupto de la partitocracia», según su programa. ¿Se consideran un partido antisistema?
–¿De este sistema actual? Sí, claro, sí, sin ningún género de dudas. Así lo ha manifestado Luis (Alvise) en reiteradas ocasiones. A nosotros se nos ha intentado tildar de ultraderecha, de ultra todo, y realmente nosotros no defendemos una ideología concreta. Nosotros defendemos cosas que son necesarias y urgentes para salvar este país de, efectivamente, partidos corruptos que llevan 40 años en el poder.
No podemos permitir que se divida todo entre izquierdas y derechas. Nos están polarizando, nos están dividiendo con el único fin de mantenernos como borregos. Nosotros defendemos que una ideología no tiene por qué ser de izquierda o derecha si es de sentido común. Es decir, es querer acceder a la vivienda, a una vivienda libre y una vivienda que no sea okupada por unos energúmenos, y querer que la sanidad sea correcta para todos y tengamos un acceso real y efectivo. ¿Es de derechas o de izquierdas tener una educación libre para nuestros hijos sin que esté politizada? Nosotros no tenemos una ideología, defendemos unos pilares básicos. Y luchar contra este Gobierno corrupto, que ya sabemos que la mitad de la cúpula está actualmente en prisión. Por algo será.
–Hablaba de «Sentido común», que es el lema de campaña de Vox, partido del que están fichando a gente. ¿Qué tipo de gente integra las filas de SALF?
–Bueno, ya sabemos que Vox se apropia de ciertas cosas que son de todo el mundo. Como primero fue la bandera y ahora un eslogan de 'sentido común' que, bueno, ya sabemos también que el sentido común es el menos común de los sentidos, muchas veces, ¿no? Pero tampoco creo que tenga mayor trascendencia.
Alvise y Echevarrieta, en un mitin en la Plaza Colón de Valladolid
Tenemos en nuestras filas a personas que vienen de Vox y que han sido valientes, han dicho lo que pensaban respecto de la organización interna del partido, porque lo conocen desde dentro, y saben que el modelo que practican no es el que dicen defender. Son personas trabajadoras, ninguno es político profesional. Saben lo que es trabajar, saben lo que es levantarse cada día y saben lo que es defender realmente unos ideales en ciertas instituciones. En Vox tampoco defienden a los propios integrantes del partido. Ya vemos lo que está ocurriendo a nivel nacional, con personajes históricos de Vox que, por distintas circunstancias, están abandonando. Es muy llamativo y nosotros siempre recibimos a todas las personas trabajadoras que quieran realmente hacer un cambio.
En Castilla y León pretendemos aumentar aún más ese porcentaje de votos y enterrar definitivamente a Podemos y otras formaciones de las instituciones
–¿Cree que podrá entrar en las Cortes?
–La verdad es que sí, teniendo en cuenta el buen resultado que hemos tenido en Aragón para ser las primeras elecciones a las que nos presentamos, y teniendo en cuenta que somos un partido con menos de un año de vida. Ese resultado fue brutal: triplicamos en votos a Podemos y en Castilla y León pretendemos aumentar aún más ese porcentaje de votos y enterrar definitivamente a Podemos y otras formaciones de las instituciones. Es el objetivo más real que tenemos. Pretendemos entrar en las Cortes y poder trabajar realmente por los ciudadanos.
–Una de las pocas encuestas que incluyen su opción en sus estimaciones, no le da representación, pero sí un porcentaje de voto del 2,3 %, por encima de Podemos, Soria ¡Ya! o Por Ávila. ¿Se ve haciendo oposición extraparlamentaria los próximos cuatro años?
–Volviendo a los números, tenemos que recordar que, para las europeas, a Alvise, a Se Acabó la Fiesta, no se le daba ni un 2 % aproximadamente y luego se sacó un 5 %. En Aragón se daba un uno y pico-dos y pico y hemos rozado el 3 %. Es decir, las encuestas sabemos que no son reales. Además del voto oculto que Alvise siempre solicita a sus a sus votantes: que no digan la verdad, por así decirlo, a la hora de realizar las encuestas. Con lo cual sabemos que esos números nunca son reales, siempre son superiores.
Si eventualmente no conseguimos entrar en las Cortes, seguiremos haciendo oposición, estando en el resto de elecciones y siendo un partido que va creciendo
Respecto a si eventualmente no conseguimos entrar en las Cortes, seguiremos haciendo oposición, estando en el resto de elecciones y siendo un partido que va creciendo. Tenemos menos de un año de vida y tenemos ya aproximadamente 10.000 afiliados, que eso lo consiguió Vox en seis o siete años, creo recordar que era era la cifra, y ya tenemos más afiliados que todo lo que tuvo UPyD en su vida útil. Y recordemos que UPyD tuvo grupo parlamentario propio en el Congreso de los Diputados.
–¿Apoyarían un Gobierno de PP y Vox de ser necesario?
–Nosotros lo que queremos defender es a los ciudadanos, con la confianza que se nos ha brindado y, sobre todo, gestionar los recursos que tenemos que gestionar de la ciudadanía. Los pactos, si llegan, llegarán, pero siempre y cuando se cumplan unos mínimos que nosotros los tenemos muy claros y son públicos. Ya se ha ofrecido la mano en varias ocasiones a Vox y públicamente ha sido rechazada, con lo cual seguramente la decisión no esté en nuestra mano, sino realmente en la suya, porque cada vez que ponemos la mano, nos la escupen, literalmente.