Ribadelago, Zamora
Ribadelago, la olvidada tragedia que dejó 144 muertos tras la rotura de una presa en Zamora
En cuestión de minutos, el agua sepultó viviendas y calles enteras, sorprendiendo a muchos vecinos mientras dormían
La madrugada del 9 de enero de 1959, pasada la medianoche, la presa de la Vega de Tera se rompió y liberó más de ocho millones de metros cúbicos de agua que descendieron con violencia por el cañón del río Tera. La riada se llevó por delante el pequeño pueblo de Ribadelago, en la comarca zamorana de Sanabria.
En cuestión de minutos, el agua sepultó viviendas y calles enteras, sorprendiendo a muchos vecinos mientras dormían. La tragedia dejó 144 víctimas mortales –aunque solo pudieron rescatar 28 cadáveres– y marcó para siempre la historia de la localidad y de todo el país. «Fue la noche más amarga de mi vida», recordaba hace tiempo Josefa Fernández, una de las supervivientes, quien por esa época tenía 23 años.
«Oímos ruido y salimos a la calle, pensando que era un viento muy fuerte, pero los árboles no se movían. En seguida vimos el agua y nos dimos cuenta de que era la presa que había reventado. Regresamos a casa, para sacar a la hermana de mi novia y al abuelo, quien, con ochenta años, se negó a salir. En ese tiempo de discusión nos rodeó el agua y ya sí que no pudimos salir. Tuvimos mucha suerte de que la casa no se la llevara el agua», recordaba otro de los vecinos.
En aquel momento, Ribadelago contaba con algo más de 500 habitantes, que vivían en casas de piedra agrupadas en el fondo del valle. Quienes lograron salvarse lo hicieron huyendo hacia zonas y lugares elevados: se subieron hasta el campanario de la iglesia, a los tejados de las casas, las rocas o los árboles.
Tragedia de Ribadelago
La presa, construida durante la época de Franco, se encontraba en una fase inicial de funcionamiento y era la primera vez que el embalse alcanzaba niveles elevados de llenado. Las investigaciones apuntaron a deficiencias en la construcción y problemas estructurales en la cimentación.
La reconstrucción
Tras la tragedia, Franco mandó construir una nueva localidad para acoger a los supervivientes. El nuevo pueblo, conocido como Ribadelago Nuevo, se levantó a escasa distancia del emplazamiento original, junto al Lago de Sanabria y dentro del municipio de Galende, y es una de las principales puertas al parque natural de la zona. Ambos núcleos urbanos siguen hoy habitados (la parte vieja conserva las ruina de la tragedia) y mantienen viva la memoria de las víctimas con un monumento y un museo.
Más de seis décadas después de la tragedia de Ribadelago, la seguridad de las presas ha vuelto a estar en entredicho. Ingenieros de Caminos han advertido recientemente al Gobierno de una «situación crítica» en el estado de estas infraestructuras en España, con carencias en mantenimiento, falta de medios técnicos y necesidad de intervenir en aquellas que presentan problemas estructurales..
Village Ribadelago Viejo at Lago de Sanabria near Galende,Zamora,Castilla y León,Spain,Europe
Tal y como ha recogido El Debate, los expertos reclaman actuaciones urgentes, refuerzo de personal en las confederaciones hidrográficas y la creación de un organismo independiente que supervise la seguridad de las presas, en un contexto marcado por el envejecimiento de buena parte del sistema hidráulico.