Imagen de San Juan degollado, del siglo XVII, de la iglesia de la Degollación de San Juan Bautista, en Cervillego de la Cruz (Valladolid). La escultura tenía en su mano izquierda, en la que porta un cordero y un libro, unas chapas de metal que le daban consistencia para sujetar ese peso «de una forma inadecuada». Por ello, y según explicó la directora del Centro de Conservación y Restauración de la Fundación Las Edades del Hombre, Consuelo Valverde, hubo que desmontar esa mano, eliminar el soporte metálico y añadir parte de un bloque de madera para poder unir el brazo con la mano mediante espigas de fibra de vidrio que ahora «le dan más consistencia y estabilidad a la obra». Además, se eliminó un tornillo que se había incrustado en el brazo derecho para paliar una rotura previa, y se recuperaron los notables «desgastes» que presentaba el peleteado de la figura en su policromía.