Cabra guisandesa
El proyecto de Ávila para salvar una raza autóctona de la que quedan pocos ejemplares
Con seis crías recién nacidas y más de una veintena de gestaciones en marcha, el proyecto impulsado en Bohoyo se encamina a duplicar su censo mientras busca el reconocimiento oficial como especie en peligro de extinción
Seis crías recién nacidas y varias gestaciones en marcha han reactivado el rebaño de la localidad abulense de Bohoyo, donde un grupo de ganaderos y la Administración trabajan para garantizar la continuidad de una raza autóctona con escasos ejemplares: la cabra guisandesa.
El proyecto, promovido por la Diputación de Ávila y la Asociación de Criadores de Caprino de Raza Verata (Acapri), encara una fase de crecimiento que podría llevar a duplicar el tamaño del rebaño en los próximos meses. Desde el pasado 22 de marzo han nacido seis ejemplares (cuatro hembras y dos machos)y actualmente hay, al menos, otras 20 cabras preñadas.
Con una gestación de alrededor de 150 días y partos que, en muchos casos, traen dos crías, las previsiones apuntan a que el rebaño podría superar con holgura las 60 cabezas esta primavera, frente a las 38 con las que contaba hasta esa fecha.
Además, y según ha explicado la Diputación, si el primer chivo nacido en febrero de 2024 se consiguió mediante inseminación artificial, ahora ha sido el propio semental el que ha propiciado de forma natural este crecimiento del rebaño, lo que obliga a planificar la incorporación de un nuevo macho para garantizar la diversidad genética en futuras reproducciones.
Cabra guisandesa
En paralelo, la Diputación de Ávila, a través de la Junta de Castilla y León, ha elevado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la memoria necesaria para lograr la declaración oficial de la cabra guisandesa como especie autóctona en peligro de extinción puesto que quedan pocos ejemplares.
El objetivo es que la solicitud sea analizada en la reunión prevista en junio de la Comisión Nacional de Zootecnia, donde se defenderán los argumentos técnicos para su inclusión en este catálogo.
Solo cinco ejemplares
El proyecto arrancó en mayo de 2023 con apenas cinco ejemplares procedentes del Centro de Recuperación de Razas Autóctonas de Castilla y León (Ovigen), ubicado en Zamora. Desde entonces, el rebaño se gestiona en régimen extensivo en la zona norte de Bohoyo, una fórmula que no solo persigue la conservación de la raza, sino que también contribuye a la prevención de incendios forestales y al mantenimiento del entorno.
La iniciativa incorpora además un componente educativo, con actividades dirigidas a escolares y adultos para fomentar el conocimiento del medio rural y la importancia de preservar las razas autóctonas. Todo ello dentro de un convenio con una duración inicial de tres años, prorrogable, que busca consolidar a medio plazo un modelo sostenible desde el punto de vista ambiental, económico y social.
Rebaño de cabras guisandesa
El reto ahora pasa por asegurar la pureza genética de la raza mediante un control exhaustivo de la reproducción y el seguimiento de las hembras del rebaño, en un intento por garantizar la viabilidad futura de una especie que durante años estuvo al borde de desaparecer.