Ejemplar de lince ibéricoJCyL

El lince ibérico se expande por Castilla y León a pesar de los atropellos

La supervivencia en el Cerrato palentino alcanza el 55 % y la Junta liberará otros 11 ejemplares este año

La supervivencia del lince ibérico en el área de reintroducción del Cerrato palentino alcanza desde su comienzo, hace ahora un año, el 55 %, unas cifras que se sitúan dentro del promedio de este tipo de programas en otros puntos de la Península Ibérica (55-60 %). Esto supone que, en 2025, de los once felinos liberados mediante suelta blanda en el recinto de aclimatación de Astudillo (y que posteriormente salen en plena libertad) fallecieron cinco, cuatro por atropello en carretera y uno más por ahogamiento en un canal de riego, mientras que los otros seis continúan con su proceso de adaptación, incluso con posibilidad de reproducción.

Así lo establece el informe de seguimiento del estado de conservación del lince ibérico en Castilla y León, publicado ahora en marzo y al que tuvo acceso Ical, que señala que la previsión es liberar otros 11 ejemplares a lo largo de este año, dos de ellos, Wilton y Wapa, esta misma semana. Ocho corresponden al programa de cría en el que participan el Gobierno central y las comunidades autónomas interesadas, otro procedente de Andalucía y dos de Castilla-La Mancha.

En resumen, el pasado año se liberaron 11 ejemplares: seis jóvenes, de menos de un año, procedentes de centros de cría (Virgo, Vuelvepiedras, Vouga, Valeriana, Villano y Viñegra), tres de traslocaciones de Castilla-La Mancha (Vendaval, Venadillo y Ulterior) y dos excedentes del programa de cría, es decir, ejemplares que han finalizado su etapa reproductora en los centros de cría (Fausto y Nala).

Hasta la fecha han muerto cinco ejemplares. Cuatro de ellos por atropello (Vouga y Venadillo, en la carretera P-412, Ulterior, en la A-67, y Fausto (en la P-405, en enero de 2026) y uno más ahogado en el canal de Villalaco (Vuelvepiedras, en verano).

El lince ibérico en Castilla y LeónFernando Sanchis

El informe destaca la «alta calidad del hábitat», con muy baja dispersión de los ejemplares liberados. De hecho, solo uno de los 11 liberados el pasado año no se fijó al territorio y efectuó frecuentes movimientos de dispersión a otras zonas, cuando el promedio se sitúa en el 25 % en otras reintroducciones.

Detrás de estas altas tasas de éxito se encuentra también el «gran apoyo social» en la comarca, cercano al 95 % de apoyo en todas las encuestas realizadas en el proceso de participación. Más del 70 % de la superficie del área de reintroducción cuenta con acuerdos de gestión, con siete convenios firmados con propietarios de fincas o titulares de cotos de caza. Por ello, en los próximos días la Junta iniciará un programa de educación ambiental en los colegios de la provincia de Palencia con material didáctico y exposición itinerante generado específicamente para el proyecto.

1.900 hectáreas de campeo

Hasta el momento, se ha constatado que el área de distribución de los linces del Cerrato ocupa una superficie media de área de campeo de 1.900 hectáreas, si bien las hembras son más 'caseras', ya que se quedan entre 400 y 800 hectáreas, frente a los machos, que presentan mayores superficies, de entre 1.000 y 4.300, a excepción de las 236 hectáreas de Vuelvepiedras, que registró una menor movilidad. Viñegra fue el único ejemplar liberado al medio que no se ha establecido en el área de reintroducción ni en ninguna otra zona.

El informe determina también que el comportamiento y la adaptación de los linces liberados en el Cerrato palentino se ha producido conforme a otros casos de reintroducción: movimientos exploratorios y dispersivos por toda el área durante los primeros meses, hasta la localización de una zona del área de reintroducción que cumple con los requerimientos específicos de alimentación, refugio, etc.

Un ejemplar de lince ibéricoJCyL

En este sentido, los técnicos consideran que las áreas de campeo son «relativamente pequeñas», lo que sumado a que únicamente un ejemplar ha realizado movimientos exploratorios fuera del área de reintroducción, «parecen indicar que esta área dispone de los recursos necesarios para albergar a la población de linces», y que se resume en altas densidades de conejo y una calidad de hábitat adecuada, entre otros factores.

Posibilidad de reproducción

Hasta el momento no se ha podido registrar ninguna hembra con crías, pero si se han observado comportamientos reproductivos y cópulas entre dos ejemplares (Virgo y Villano), así como evidencias del emparejamiento de otros dos individuos mediante las posiciones GPS-GSM y detección por VHF (Valeriana y Vendaval).

Para facilitar la posibilidad de reproducción es importante la alimentación, que en el caso del lince ibérico pone el foco en el conejo. Se ha evaluado la densidad de este animal en las 37 cuadrículas de 2x2 kilómetros que componen el área de reintroducción del Cerrato palentino, con lo que se ha obtenido un dato de 87,34 letrinas por kilómetro y una mediana de 81,18 letrinas por kilómetro, cifras positivas que se corroboran en la zona que compone el entorno próximo al área de reintroducción

Principales presiones

Las principales presiones para la especie en Castilla y León están relacionadas con la muerte por atropello, si bien en el marco del plan de vigilancia para la detección temprana de amenazas de origen sanitario, además, se han realizado 13 chequeos a linces, se han tomado muestras a 14 mesocarnívoros de la zona de reintroducción (zorrillo, comadreja, gato montés, zorro, jineta y tejón, entre otros) y se han realizado cuatro necropsias completas a linces hallados muertos.

En estos estudios se han realizado 167 PCRs de los principales patógenos que afectan a la especie, todas ellas negativas. Además, el informe apunta al desarrollo de nueve serologías a ejemplares de lince y mesocarnívoros, todas ellas por debajo del título de corte. Por tanto, se puede asumir, de forma preliminar, que la prevalencia de los agentes que suponen una amenaza para la especie «no se encuentra por encima de las encontradas en otras áreas donde habita el lince ibérico».

Ejemplares de lince ibérico en cautividadBrágimo

Durante el año 2025, defiende el documento, se tramitaron o ejecutaron numerosas actuaciones para promover la mejora del hábitat para el felino y sus recursos tróficos, tanto en montes públicos como en fincas conveniadas. Entre ellas, figura la creación de majanos de conejo, siembra de leguminosas, creación o adecuación de puntos de agua (charcas, abrevaderos, balsas, restauración de manantiales, etc.), protección de gallineros con puertas automáticas o un estudio del hábitat para la redacción de un plan técnico de gestión de superficies forestales y arbustivas en la zona de reintroducción.

También diferentes medidas preventivas para reducir la mortalidad causada por atropellos en vías pavimentadas, tales como el desbroce del dominio público de las carreteras y autovías del área de reintroducción y la limpieza de los pasos inferiores. Así, se colocado un vallado de aproximadamente siete kilómetros en la carretera P-405, otro de 2,5 en la P-412, además de señalización mediante carteles reflectantes con la advertencia de la presencia de ejemplares de lince ibérico y jornadas de huroneo para reducir el número de conejos en los taludes de las autovías.

De forma complementaria, el año pasado se desarrolló un proyecto de innovación tecnológica para comprobar la eficacia de la tecnología de sensores de fibra óptica, o fotónica, en la monitorización en tiempo real del lince ibérico. Según los resultados preliminares, esta metodología puede facilitar la identificación de ejemplares de lince ibérico mediante la detección de las micro-vibraciones acústicas generadas por cada animal al desplazarse sobre la fibra óptica, lo que puede facilitar la adopción de medidas preventivas específicas o de mayor eficacia (señalización de alerta, vigilancia, etc.).