Una mujer de 44 años y nacionalidad española ha sido hallada muerta esta mañana en la localidad soriana de Matamala de Almazán, SoriaEfe

Crimen de Nochebuena en Soria: el asesino de Matamala urdió un plan para incriminar al exnovio de la víctima

Los agentes apuntan a que la muerte a martillazos y posterior incendio de la vivienda de su expareja en plena Nochebuena responde a una actuación planificada para apuntar a su antiguo novio, con antecedentes por violencia de género

En la segunda sesión del juicio que se celebra con Tribunal de Jurado en la Audiencia Provincial de Soria contra el presunto asesino de Matamala de Almazán, los agentes involucrados en la investigación del crimen determinaron que el acusado preparó la escena con el objetivo de ocultar pruebas y desviar la investigación hacia la anterior pareja de la víctima.

Este martes han testificado los agentes y miembros de la Unidad de Policía Judicial que participaron en las diligencias y el entonces comandante de la Guardia Civil en la provincia, quien expuso una cronología detallada de los hechos y de las líneas de investigación abiertas tras el suceso.

Los agentes relataron que encontraron a la víctima sin vida, tumbada en un sofá parcialmente calcinado y con un fuerte golpe en la cabeza, lo que motivó inicialmente dos líneas de investigación centradas en el acusado y en la expareja de la mujer, residente en Gerona, como informa Ical. Fue el propio acusado quien alertó a emergencias y señaló reiteradamente a esa persona, sobre la que existía una denuncia previa por violencia de género, lo que llevó a los investigadores a localizarla y tomarle declaración al día siguiente, antes de centrar el foco de la investigación en el ahora procesado.

Planificó el crimen y preparó la escena

El juicio arrancó este lunes con la constitución del Tribunal del Jurado, que está conformado por nueve hombres y tres mujeres, y se prolongará durante toda la semana en audiencia pública. La vista oral arrancará con la declaración de testigos –cerca de 40 en total– entre ellos agentes de la Guardia Civil, de la Policía Científica de Madrid y la anterior pareja de la víctima, mientras que el interrogatorio del acusado se prevé para el viernes. La Fiscalía solicita una pena de 27 años de prisión; 25 por el delito de asesinato y dos por daños derivados del incendio de la vivienda que se le imputa.

Vivienda en Matamala de Almazán acordonada por la Guardia Civil en cuyo interior ha muerto asesinada una mujerConcha Ortega

El jefe de la Policía Judicial señaló que «todo apunta» a que el acusado planificó el crimen; preparó la escena; y escenificó la llamada al 1-1-2 con el objetivo de desviar la autoría hacia una expareja de la víctima, contra la que existía una denuncia previa por violencia de género.

Además, durante la investigación apareció un martillo calcinado que, según las pesquisas, fue el objeto utilizado para golpear a la víctima en la cabeza y causarle la muerte, lo que refuerza la tesis de una actuación premeditada y el intento posterior de encubrir el crimen mediante el incendio de la vivienda.

Los agentes encargados de la investigación señalaron que analizaron los movimientos del teléfono móvil, los vehículos a nombre del sospechoso, los registros de radares ante la posibilidad de un desplazamiento desde Gerona hasta Soria la noche de los hechos y la actividad de sus cuentas bancarias, lo que permitió descartar de forma concluyente la presencia de la expareja de la víctima denunciada por violencia machista, en el lugar del crimen.

Asimismo, indicaron que el propio investigado declaró haber cenado con unos amigos, quienes confirmaron que permaneció con ellos hasta las 2.30 horas de la madrugada y aportaron fotografías en las que aparecía, por lo que esta línea de investigación quedó descartada.

El escenario fue manipulado

Los agentes señalaron que la segunda línea de investigación se centró en el acusado, tras constatar, a partir del análisis de la escena, que el escenario había sido manipulado y no respondía a un suceso fortuito. Según explicaron, todos los indicios apuntaban a que los elementos habían sido alterados y colocados en ubicaciones que no les correspondían, y que el incendio había sido provocado de forma intencionada.

Asimismo, indicaron que la víctima falleció a consecuencia de un golpe en la cabeza con un martillo metálico que, presuntamente, el acusado arrojó posteriormente a la estufa junto a su teléfono móvil con el objetivo de destruir pruebas. Añadieron que el investigado habría movido mobiliario, como el sofá, y colocado leña sobre el cuerpo para simular un accidente, además de tratar de eliminar posibles restos biológicos mediante el fuego. No obstante, los agentes precisaron que se localizaron vestigios que permitieron sostener la acusación.

Los agentes añadieron que el procesado retrasó el aviso a emergencias pese a residir frente a la vivienda, se cambió de ropa y puso una lavadora con prendas de la víctima. Como posible móvil, apuntaron a los celos, ya que la mujer habría manifestado su intención de retomar la relación con su expareja y trasladarse a Gerona.

Este miércoles prestarán declaración los testigos citados por la Defensa y los profesionales encargados de realizar la autopsia.

Los hechos se remontan a la madrugada del 25 de diciembre de 2022, cuando la víctima, de 44 años, fue hallada sin vida en su domicilio. La Fiscalía y la acusación particular sostienen que el acusado la golpeó por sorpresa con un objeto contundente, causándole un traumatismo craneoencefálico mortal, y posteriormente provocó un incendio en la vivienda para ocultar el crimen. La autopsia confirmó que la muerte se produjo antes del fuego. Fue el propio detenido quien alertó a los servicios de emergencia, y señaló inicialmente a una expareja de la víctima como responsable.