El presidente de Vox, Santiago Abascal junto al candidato a la Presidencia de la Junta, Manuel Gavira en un acto público el 17 de abrilClara Carrasco / Europa Press

Abascal avisa a Mañueco de que va a tener que incluir la «prioridad nacional» en su pacto con Vox

El presidente de la formación advierte al presidente en funciones de la Junta que «va a tener que llegar a un acuerdo» con un partido al que en un debate electoral acusó de querer «tirar seres humanos al mar»

El líder de Vox, Santiago Abascal, avisó al PP de que en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco «va a tener que llegar a un acuerdo» con su formación, a la que en un debate electoral acusó de querer «tirar seres humanos al mar». Al mismo tiempo, cargó contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por la regularización, denunciando que ha decidido «alterar el censo electoral para ganar unas elecciones».

Así se pronunció este jueves, durante su intervención en el acto en el que arropó al candidato de Vox a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Manuel Gavira, en la Plaza de las Monjas de Huelva. Allí, ante numerosos simpatizantes de la formación, Abascal defendió en varias ocasiones la «prioridad nacional» que ha marcado los pactos alcanzados en Extremadura y Aragón, avisando de que también estará presente en Castilla y León, donde ambas formaciones continúan negociando.

De hecho, aseguró no entender «qué problema tienen con la prioridad nacional», dos palabras con las que están «escandalizados», dijo. «¿Quiénes son los primeros en Marruecos? Los marroquíes», espetó para justificar esta exigencia en los acuerdos autonómicos alcanzados, como informó Servimedia y recogió Ical.

Y pese a esos pactos, Abascal no dudó en atacar al PP. Primero, a su líder, Alberto Núñez Feijóo, del que dijo que es «un señor» que «solo tiene dudas» y que «un día quiere hacer oposición a Sánchez» y otro «quiere hablar con Sánchez», algo de lo que también culpó al presidente andaluz, Juanma Moreno Bonilla, a quien criticó por no rechazar de forma tajante la regulación de inmigrantes ilegales aprobada por el Gobierno de Sánchez.

Subiendo el tono, cargó contra los 'populares' por «demonizar a aquellos con los que luego tienen que pactar». Y fue más allá, en una especie de aviso, al trasladar a Mañueco que los castellanoleoneses «han votado» y que los populares «van a tener que llegar a un acuerdo» con Vox, «con gente que quiere tirar seres humanos al mar», en referencia a las palabras del popular durante un debate electoral en campaña. «Qué cosa más estúpida esa de demonizarnos y por lo tanto demonizarse a sí mismos», espetó.

«Reemigración»

Muy crítico con la inmigración ilegal, el líder de Vox aplaudió que unos simpatizantes desplegaran una pancarta en la que se leía «reemigración», por lo que reiteró consignas como que «cuando alguien entra ilegalmente, la respuesta es la repatriación», o que «cuando viene a vivir de las ayudas sociales que no llegan a nuestros compatriotas, nuestra propuesta es reemigración. Lo tenemos muy claro».

En este sentido, siempre con la prioridad nacional de fondo, denunció que el PSOE «quiere robar la verdadera identidad de Andalucía» y que Vox no quiere «aplaudir a una patria islamista», sino a la «Andalucía de los Reyes Católicos, la que se reconquistó al islamismo» y que tiene «una identidad española y cristiana».

Ante estas críticas a la regularización aprobada por el Gobierno, Abascal señaló que Sánchez es el «principal problema de Andalucía y el del resto de los españoles». En ese momento, los asistentes comenzaron a corear insultos contra el jefe del Ejecutivo, lo que llevó a Abascal a decir: «Parece que no me equivoco».

Así, acusó al Gobierno de «promover una invasión migratoria» y «lanzar el mensaje al mundo de que todo el que asalte nuestras fronteras va a ser inmediatamente regularizado y nacionalizado para entregarle el derecho al voto». Y denunció, al mismo tiempo, que con este proceso «altera el censo electoral para ganar unas elecciones y robar la voluntad de los españoles».

Por ello, insistió en que Vox se va a dejar «la piel» hasta que los españoles «sean la prioridad de los gobiernos de la nación, de los gobiernos regionales y de los ayuntamientos en toda España», lanzando así un aviso al PP de cara a sus negociaciones en Castilla y León, a la espera del resultado de las elecciones de Andalucía, y cerró su intervención subrayando que no tiene «ningún miedo» en decir que «en España, lo primero son los españoles».