Imagen del libro 'Valladolid Entrambas Aguas'.

Imagen del libro El Valladolid de Entrambas AguasAyuntamiento de Valladolid

El viejo Valladolid que vivía entre aguas por una desconocida isla medieval que ahora sale a la luz

El libro El Valladolid de Entrambas Aguas, de Óscar Burón y Luis Vasallo, confirma la existencia de un ramal del río Esgueva que creó una isla urbana de unos 225 metros entre Portugalete y Las Angustias, un cauce que fue soterrado entre los siglos XV y XVI

Durante siglos, Valladolid escondió bajo sus calles una pieza perdida de su propio paisaje: una pequeña isla urbana formada por un ramal del río Esgueva que discurría entre la actual plaza de Portugalete y la calle de Las Angustias. Ahora, esa historia vuelve a la superficie gracias al libro El Valladolid de Entrambas Aguas, una investigación minuciosa de Óscar Burón y Luis Vasallo, publicada por el Ayuntamiento de Valladolid dentro de su colección municipal.

El estudio, fruto de casi una década de trabajo, reconstruye la existencia de un tercer ramal del Esgueva, un cauce que se separaba del río principal poco antes de llegar a la iglesia de La Antigua. Desde allí avanzaba por el espacio que ahora ocupa la calle de Las Angustias, recorriendo unos 225 metros antes de reencontrarse con el río a la altura de las antiguas Carnicerías, en la actual calle Ebanistería. Entre ambos brazos se formaba un territorio propio: el histórico Valladolid de Entrambas Aguas.

El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, junto a los investigadores Luis Vasallo (izda) y Óscar Burón (dcha), en la presentación del libro 'Valladolid Entrambas Aguas'

Carnero (c), junto a los investigadores Luis Vasallo (izda) y Óscar Burón (dcha)Europa Press

Los autores reconstruyen este paisaje desaparecido a partir de evidencias arqueológicas, planos históricos, fotografías antiguas y documentos de archivo, que permiten ubicar con precisión el antiguo cuérnago y comprender su papel en la vida cotidiana de la villa medieval.

La pista de un túnel demasiado grande

El origen de la investigación se remonta a finales de los años 80, cuando unas excavaciones junto a la iglesia de Las Angustias sacaron a la luz un gran túnel de piedra. Durante años se interpretó como una alcantarilla medieval, pero su tamaño no encajaba. Aquella duda llevó a Burón a revisar documentación y a seguir rastros dispersos que, con el tiempo, confirmaron que se trataba del antiguo cauce soterrado.

Mapa de la zona donde el Esgueva formaba una isla en Valladolid

Mapa de la zona donde el Esgueva formaba una isla en ValladolidAyuntamiento de Valladolid

El libro explica cómo, entre los siglos XV y XVI, el Concejo impulsó el soterramiento progresivo del ramal para favorecer la expansión urbana. La actividad comercial en torno al Palacio del Almirante –hoy Teatro Calderón– y la necesidad de ampliar la Corredera de San Pablo (actual calle de Las Angustias) motivaron la decisión. El cuérnago terminó funcionando como una «alcantarilla del Esgueva», pero su origen fue un brazo fluvial plenamente operativo.

De hecho, el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, destacó en la presentación del libro recogida por Europa Press que «da a conocer lo desconocido» y muestra una ciudad capaz de afrontar grandes transformaciones históricas. La publicación, integrada en la Colección de Publicaciones Municipales, incluye además un amplio apartado gráfico que permite visualizar cómo era aquel Valladolid medieval rodeado de agua.

Así, gracias a Burón y Vasallo, la ciudad recupera un fragmento olvidado de su identidad: una isla que existió durante siglos bajo los pies de los vallisoletanos y que la historia había borrado.

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