Trabajadores de Ondara, en Soria

Los empleados de una fábrica de marihuana legal, enfrentados a los sindicatos por intentar que no hagan huelga

Ondara, con sede en Garray (Soria), se dedica a la producción de Cannabis sativa con fines médicos, pero atraviesa un momento crítico con un Expediente de Regulación de Empleo (ERTE) para la plantilla

La posibilidad de una huelga en la fábrica soriana de Ondara Directorship S.L.U. ha dividido a trabajadores y sindicatos.

Mientras los 42 trabajadores, aunque ahora ya son oficialmente solo 38, reclaman que se vuelva a convocar una huelga; los sindicatos CC. OO. y UGT han asegurado en una rueda de prensa convocada este miércoles 29 que la huelga no es una medida adecuada en una planta sin producción.

Los trabajadores, por su parte, han emitido un comunicado en el que acusan a los sindicatos de «falta de compromiso efectivo con la defensa de los intereses de la plantilla y una preocupante desconexión con la realidad diaria de los trabajadores».

Lo cierto es que la situación de la empresa soriana es compleja ya que se vio obligada a paralizar su producción en el mes de marzo y a iniciar un ERTE para sus trabajadores.

La licencia que había obtenido Ondara para cultivar cannabis medicinal en los invernaderos del Parque Empresarial del Medio Ambiente (PEMA), en Garray, apenas se ha desarrollado en el tiempo sin tener problemas. De hecho, las tensiones laborales han sido constantes, y ha encadenado tres ERTE desde 2021. Además, en la actualidad la actividad está paralizada a la espera de que lleguen nuevas semillas de cultivo.

La plantilla, por su parte, ha permanecido largos periodos bajo expedientes de regulación temporal de empleo y actualmente acumulan varios meses sin cobrar. «Nos encontramos en enero y febrero de 2026 con las nóminas sin pagar y camino de una tercera mensualidad», explicaba Amor Pérez, representante de CC. OO. Industria en Soria, a El Debate. «La viabilidad de Ondara es muy deficitaria, es crítica», añadía en marzo.

A toda esta situación se suman dos factores importantes de los que dependerá la viabilidad de Ondara. En primer lugar, la renovación de la auditoría GMP y, en segundo lugar, la renovación de la autorización para el cultivo de cannabis con fines medicinales que concede la Agencia del Medicamento.

Plantación de cannabis de OndaraOndara Directorship

En este contexto, los trabajadores que aún siguen acudiendo a la empresa denunciaban en su comunicado la «desprotección, falta de trasparencia y una representación interna cuestionada», viviendo en una situación de total «desamparo».

Solicitud de convocar una huelga

El conflicto de estos empleados con los sindicatos estalla ayer tras una reunión de seguimiento del ERTE. En ese encuentro solicitaron «expresamente» la posibilidad de convocar «una huelga en fechas especialmente relevantes para el futuro de la empresa, como medida de presión orientada a garantizar el cobro de las cantidades que la empresa adeuda a la totalidad de la plantilla».

En el comunicado se indicaba que la respuesta de los representantes sindicales de los trabajadores «ha sido negativa».

El enfrentamiento llega porque los trabajadores creen que «la única vía de presión en este momento pasa por actuaciones que incidan directamente en los intereses de la empresa» como por ejemplo «la no colaboración en procesos críticos o la renovación de certificados».

Por último, los trabajadores se reunirán en una asamblea para convocar una huelga el jueves a las 14.00 horas en la cantina de la empresa.

Los trabajadores han querido realizar un último llamamiento a las instituciones públicas competentes para que «intervengan de manera activa» ante la gravedad de la situación, y «velen por la protección efectiva de los derechos de los trabajadores».

Por su parte, CC. OO. y UGT aseguraron en su rueda de prensa que «cuando se plantea hacer una huelga es para parar producción, pero aquí no la hay. Consideramos que no es el mejor paso a dar y proponemos otras medidas como concentraciones o manifestaciones».

Añadieron ante los medios, además, que un paro resultaría perjudicial para los trabajadores pues supondría «días de baja en la Seguridad Social en los que no van a cotizar, y algunos son mayores de 55 años».